6 de octubre 2011 - 00:00

El FMI utilizó por primera vez la inflación de las provincias

Facsímil del documento del FMI difundido ayer en el que resalta que no utilizó el IPC del INDEC.
Facsímil del documento del FMI difundido ayer en el que resalta que no utilizó el IPC del INDEC.
El FMI publicó un informe ayer en el que deja explícito por primera vez que no utilizó el IPC elaborado por el INDEC. «Las variables nominales para Argentina se deflactan utilizando la estimación elaborada por el personal técnico del FMI de la tasa de inflación provincial promedio (excluido Buenos Aires)», se lee en una llamada al pie de un gráfico en un documento difundido en Washington con perspectivas para la región.

Con esta aclaración se produjo un antes y un después en la divulgación de las cifras oficiales por parte del organismo internacional. En su Perspectiva Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) presentado en el marco de la Asamblea Anual conjunta del FMI y Banco Mundial el 21 de septiembre había alertado que «hasta que la calidad de los datos no haya mejorado, el personal del FMI también utilizará estimaciones privadas». Y así lo hizo ayer. Antes de esta última advertencia hecha tres semanas atrás, el Fondo sólo consignaba que «analistas privados estiman que la inflación ha sido considerablemente mayor que las estimaciones oficiales desde 2007».

En su «Perspectivas Económicas: Las Américas, vientos cambiantes, nuevos desafíos de política» dado a conocer ayer, también consigna que la Argentina encabeza el ranking de ingreso per cápita en América del Sur, estimado en un promedio de u$s 15.901 anuales. En segundo lugar se ubica Chile, cuya población cuenta con un ingreso per cápita de u$s 15.040 anuales y tercero Brasil con u$s 11.273.

Este documento recoge estimaciones económicas y números oficiales, algunos de los cuáles ya fueron dados a conocer en el informe en septiembre. En ese sentido, da cuenta de que la Argentina fue el país de América del Sur que más creció junto con Perú en el último lustro, ya que ambos exhibieron un alza promedio del PBI del 7,2%.

Respecto de los indicadores sociales medidos por el Coeficiente de Gini (donde «0» denota una mayor igualdad y «1», lo opuesto), Argentina es el país con menor nivel de desigualdad de la región, con un puntaje de 0,44; mientras que su mayor socio comercial, Brasil, mantiene un nivel de 0,53. El país más desigual es Surinam, con un coeficiente de 0,61.

En tanto, para el FMI las tasas de pobreza más bajas de la región corresponden a Uruguay, Chile y luego a la Argentina. El organismo, que mide la pobreza como «la proporción de la población que gana menos de u$s 2,50 diarios», consideró que la Argentina tiene una tasa del 6,6%, mientras que del otro lado de la cordillera es del 4,3%. En este ítem Uruguay lleva la delantera con una tasa de apenas el 3,4%. La misma tasa trepa al 15,1% en el caso de Brasil, al 33.1% en Bolivia, y el 20,6% en Paraguay.

El informe consigna también la opinión de las calificadoras de riesgo, pese a ser cuestionadas mundialmente por su incapacidad para predecir crisis financieras. La información se exhibe al lado del cuadro de indicadores sociales y económicos, con una columna con las notas de las calificadoras de riesgo más conocidas. Allí la Argentina figura con la nota «B», la más baja de la región.

El informe dado a conocer ayer coincide en que hay que «mantenerse atentos a un posible sobrecalentamiento» en la región, aunque reconoce que «dado el deterioro de las perspectivas mundiales, se debería hacer una pausa en el proceso de contracción monetaria en aquellos países donde las autoridades cuenten con marcos de política creíbles y donde las expectativas de inflación están bien ancladas».

Por su parte, sostiene que «la consolidación fiscal debe continuar recuperando el margen de maniobra siguiendo los planes trazados para el mediano plazo, de modo que la política fiscal pueda jugar un rol activo en caso de que se materialice un escenario adverso extremo», se explaya el informe.

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