Los grandes inversores buscan rendimientos en un mundo de tasas bajas. El caso noruego refleja el apetito de los fondos de inversión por diversificar y ganar.
El mayor fondo soberano del Gobierno noruego, que administra unos u$s890.000 millones, logró una rentabilidad cercana al 7% el año pasado. Esto representó una ganancia de capital de más de u$s53.000 millones, lo que supera el actual nivel de las reservas del Banco Central argentino. Los datos oficiales muestran que la ganancia creció cerca de 34% respecto de 2015 de la mano del rally de los mercados tras la victoria de Donald Trump. La inversión en renta variable, que representó al cierre de 2016 el 62,5% de la cartera del fondo, brindó un rendimiento del 8,7% mientras que las tenencias en renta fija (34,3% del total) reportaron un 4,3%. Las inversiones inmobiliarias del fondo, que eran un 3,2% del total, rindieron el 0,8%.
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Cabe recordar que el fondo noruego, que invierte en el exterior los ingresos provenientes del gas y el petróleo, es gestionado por el Norges Bank Investment Management (NBIM), una entidad adscrita al banco central noruego. En la última década logró una rentabilidad promedio del 5,2% y del 5,7% desde su creación en 1998.
De acuerdo con los planes del Gobierno noruego, además de ir expandiendo las inversiones, gradualmente hacia otros mercados, aspiran a ampliar el límite máximo de exposición en renta variable del 60% al 70%, según la propuesta que presentará el próximo 31 ante el Parlamento noruego. Sería el primer cambio en la estrategia de inversión del fondo desde 2007 en términos del mix entre acciones, bonos y activos inmobiliarios, cuando aumentaron el nivel de exposición en renta variable del 40% al 60% actual.
Al cierre del 2016 la estructura del fondo mostró una participación del 36% de las inversiones en Europa (en 2015 tenía 38,1%), en EE.UU. un 42,3% (antes 40%) mientras que en Asia y Oceanía tenían un 17,9% (18,1% en 2015). Los mercados emergentes representaban un 10% de la cartera casi similar al nivel de 2015 (9,8%).
Por lo visto en 2016, EE.UU. continuó siendo el primer emisor soberano por volumen de deuda en cartera total, con más de un total de u$s68.000 millones, por encima de Japón y de Alemania.
En cuanto a su accionar corporativo, el fondo invirtió en 2016 en 8.985 empresas, frente a las 9.050 de 2015, con participaciones superiores al 2% en 1.158 compañías y por encima del 5% en un total de 28 empresas. Entre estas compañías, la mayor participación del fondo noruego correspondió a la suiza Nestlé, con un paquete accionarial valorado en unos u$s6.000 millones, seguida de la anglo holandesa Shell, con u$s5.500 millones y la norteamericana Apple, con u$s5.200 millones.
Con respecto a la representación dentro de cada compañía, la participación más relevante del fondo correspondía a la firma británica Smurfit Kappa, donde controlaba el 9,6% del capital social, seguida de la alemana Brenntag, con un 6,6%, y de la española Viscofan, donde el fondo soberano noruego mantiene una participación del 6,1% del capital social.
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