27 de agosto 2015 - 00:00

El FpV y oposición miden fuerzas en escrutinio final

El escrutinio, a pleno. La parcial ventaja inicial a favor del radical José Cano se daba ayer por la contabilización de mesas de la capital provincial.
El escrutinio, a pleno. La parcial ventaja inicial a favor del radical José Cano se daba ayer por la contabilización de mesas de la capital provincial.
Tucumán - La Junta Electoral provincial continuó ayer el complejo escrutinio definitivo en el que se buscará ratificar la victoria de Juan Manzur, del Frente para la Victoria (FpV), como el nuevo gobernador del distrito, en medio de acusaciones por desmanejos en los comicios generales del domingo último entre kirchnerismo y oposición y marchas frente a la Casa de Gobierno las tres últimas noches para rechazar el desenlace de la votación (ver aparte).

Las primeras y pocas mesas -el recuento finalizará cerca del 15 de septiembre próximo- daban una ventaja parcial a José Cano, candidato a gobernador por el Acuerdo para el Bicentenario (ApB), quien quedó segundo en los comicios del domingo y quien denunció diferentes irregularidades durante esa jornada.

La diferencia -ayer se achicó- a favor de Cano aparece, al menos hasta hoy, porque el escrutinio definitivo comenzó por la contabilización de las 641 mesas no tenidas en cuenta en el recuento provisorio, de las cuales 307 pertenecen a la sección Capital, donde el postulante radical -hizo dupla con el intendente de San Miguel de Tucumán, el peronista disidente José Amaya- pisó con mayor potencia.

Quien intentó llevar tranquilidad sobre el proceso de las próximas semanas fue el propio mandatario provincial, José Alperovich, quien dijo que "uno como gobernador tiene que buscar que la elección sea transparente y que no haya dudas", y destacó: "Confío en la Justicia electoral, que abran todas las urnas y que resuelvan". El inicio del escrutinio definitivo, en parte, ayudó a calmar las aguas en el distrito, pese a la nueva manifestación que realizaban anoche los tucumanos en la Plaza Independencia (ver aparte).

Alperovich aprovechó la ocasión para redireccionar críticas nuevamente hacia el ticket Cano-Amaya. En ese sentido, manifestó que "no puede ser que en los cuatro municipios donde ganó la oposición nosotros perdimos y allí no hubo fraude", y agregó: "Así es la democracia, se gana y se pierde. No hago análisis, cuando la gente vota, vota. En algunos lugares nos dijeron que no y hay que aceptarlo".

El gobernador aseguró también que "si Cano es gobernador, seré el primero en felicitarlo". No obstante, resaltó que esperará "lo que diga la Justicia" y expresó: "Como gobernador, lo que debo hacer es trabajar hasta el último día. En 50 días dejo la gobernación. Quiero seguir trabajando como siempre y acataré lo que diga la JEP, la decisión de la voluntad popular".

Por su parte, Cano sostuvo que "se tendría que llamar a una nueva elección -ya rechazado por la propia Junta Electoral de la provincia-, si hay voluntad política", aunque admitió que una vez que la Justicia se expida sobre los reclamos de los últimos días con respecto a la votación, "se acatará lo que determine".

En tanto, Manzur aseveró que "es importante que no queden dudas" en las próximas semanas, y explicó que "en cada mesa de la provincia hubo -el domingo- un promedio de 20 fiscales de nuestro espacio político como de la oposición", y que "más de 60 fiscales están controlando el recuento definitivo y no hay ningún indicio de fraude en ninguna urna".

Además, el actual vicegobernador tucumano y exministro de Salud de la Nación aclaró que está "dispuesto" a "mejorar el sistema electoral", que permite en el distrito la utilización del sistema de listas acople.

El mecanismo de acoples apareció con la reforma constitucional local de 2006, que derogó la ley de sublemas -igual de problemática- y que permite a las fuerzas provinciales adherir al candidato a gobernador de otra fórmula. A su vez, los partidos municipales que llevan concejales también pueden acoplarse a intendentes de otras fuerzas.

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