El frío se hizo granizo

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Teniendo a la vista la meta del fin de septiembre, etapa en que el Merval pudo dejar de morar en negativo y sacar la cabeza en superficie, la rueda de ayer resultó más que una fecha en rojo por su magnitud de descenso hasta pone en duda que el saldo del mes pueda ser favorable.

Si bien faltan solamente un par de ruedas, la estela adversa que quedó tras el cierre de ayer coloca en estado de nerviosismo la prosecución. Como atenuante a lo visto en Buenos Aires, el repaso por el escenario exterior no fue una postal agradable para recordar. Todos los europeos -salvo Atenas, que más que participar, solamente flota- acusaron retrocesos notorios, de parecido calibre a lo sufrido por el Merval. Madrid casi un 4%, París rozando el 3%, Milán con el 3,3%, Fráncfort en el 2%. Porcentuales muy duros, basados en esa bruma que persiste -después de la semana de las medidas tomadas- y donde lo único que se menciona es «temor por la economía euro». Sin saberse muy bien de dónde extraer «magia» permanente, el Dow asumió el signo en contra, pero muy livianito, sólo un 0,3% de retroceso. En nuestro medio, las diferencias del día son elocuentes: apenas 9 alzas, 46 bajas, con el piso del índice en 2.459, un máximo en 2.521 para cerrar en 2.461 unidades. Derrape serio, que se midió en el 2,85% en el indicador mayor, con el de la Bolsa -general- más suave y el 1,5%. En cambio, el de las de «sede local» -el «N.AR-» se aflojó un 3,5%.

Sólo Comercial con avance, del 2%, dos neutras y el resto de líderes decayendo. Fuerte oferta en «bancos», creando brechas amplias en Macro -el 5,7%-, Francés y el 4,3%, en especial G. Galicia, el 3,5% (impactando en el índice ponderado). El frío del martes penetró en el recinto y se hizo granizo. La Bolsa, sin paraguas.

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