18 de marzo 2014 - 00:00

El G-30, refugio ultra-K y las tenidas de Scioli

Treinta intendentes bonaerenses, declarados K, se reunieron con Julio De Vido y reconfirmaron que esperan el guiño de Cristina para apoyar a un candidato. Daniel Scioli recibió a Gustavo Menéndez, un exmassista.
Treinta intendentes bonaerenses, declarados K, se reunieron con Julio De Vido y reconfirmaron que esperan el guiño de Cristina para apoyar a un candidato. Daniel Scioli recibió a Gustavo Menéndez, un exmassista.
Son intendentes, son bonaerenses y se declaran cristinistas viscerales al punto de que, asumido el rasgo histórico de la verticalidad K, avisan que aceptarán, sin chistar, a los candidatos a presidente y a gobernador que Cristina de Kirchner bendiga como su dedo mágico.

A pesar de que brotaron unidos por la condición de excluidos de la zona sur -los distritos chicos y medianos siempre quedan afuera porque la negociación entre los grandes coloniza las listas-, el clan se amplió, por empatía y territorialidad, y ayer alcanzó un número redondo: faltazo más, faltazo menos, suman treinta.

Julio De Vido, inquieto como en tiempos mejores, auspició ayer la cumbre en la que la tribu de alcaldes K, donde confluyen peronistas, radicales, exsocialistas y hasta uno del Frente Grande, un G-30 ultra-K que se jacta de portar una certeza: ninguno de los que forman parte de ese espacio silvestre, al que se resisten incluso a nombrar, "abandonará el kirchnerismo".

Salvo Fernando Gray, de Echeverría, los demás son de municipios extraconurbano rabioso y, en general, de ciudades medianas o chicas. Es, fuera del carácter hiper-K que proclaman, el rasgo que los unifica. Comparten el club Mario Secco, de Ensenada, que oficia como una especie de vocero ad hoc junto a Daniel Di Sabatino, de San Vicente, con alcaldes de las secciones Primera, la Segunda, la Tercera, la Quinta y la Séptima. De Juan Carlos Caló (Las Heras) al radical Curutchet (Marcos Paz), pasando por Enrique Slezcak de Berisso, Arrieta de Cañuelas, el multitarget Francisco Echarren de Castelli, Alberto Gelene de Las Flores; Juan Carlos Gasparini de Roque Pérez, y, entre otros, Manuel Inza, de Azul, distrito que está agendado como próximo destino. La última incorporación fue la de Gustavo Cocconi, de Tapalqué.

De Vido, sistémico, repitió su libreto: todavía no hay candidato K, pero lo habrá y, quizá, dijo, podría haber más de uno. El ministro de Planificación, el ministro más activo en la relación con los bonaerenses, promete obras del Plan Más Cerca y escucha. No es, así y todo, al único que recibieron los intendentes del G-30 en las últimas semanas: hace 10 días se reunieron con Agustín Rossi, ministro de Defensa que quiere entrar en la ruleta K de 2015.

Ayer, casi en simultáneo, Daniel Scioli juntó a parte de su gabinete para recibir a Gustavo Menéndez, concejal de Merlo que entró por la boleta del Frente Renovador de Sergio Massa y se despegó del tigrense cuando éste pactó con Raúl Othacehé, el histórico jefe de ese distrito del oeste. Menéndez, que también coqueteó con el macrismo, hizo una visita "institucional" con los demás concejales y consejeros de su espacio, como parte de un movimiento que quizá lo lleve a integrarse al sciolismo 2015.

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