15 de noviembre 2018 - 00:00

El gabinete de May apoyó el acuerdo por el “brexit” pero el Parlamento pone resistencia

El texto, que tranquilizó a las empresas británicas, evita una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte y garantiza el mantenimiento provisional del país en la unión aduanera. Falta ahora la ratificación de los 27 miembros de la UE.

PRECAUCIÓN. “Sé que nos esperan días difíciles”, reconoció la premier Theresa May en la puerta del número 10 de Downing Street.
PRECAUCIÓN. “Sé que nos esperan días difíciles”, reconoció la premier Theresa May en la puerta del número 10 de Downing Street.
Londres - La primera ministra británica, Theresa May, logró ayer, tras cinco horas de reunión, que su dividido consejo de ministros aprobase el controvertido acuerdo del "brexit" alcanzado con Bruselas, que deberá superar ahora las resistencias del Parlamento.

"La decisión colectiva del gabinete es que el Gobierno debe apoyar el proyecto de acuerdo", dijo sonriente May en la puerta del número 10 de Downing Street. "Esta es una etapa decisiva que nos permite seguir adelante y finalizar el acuerdo en los próximos días", agregó.

El texto, de 585 páginas, debe aún ser aprobado por los líderes de los otros 27 países de la Unión Europea (UE). El primer ministro irlandés Leo Varadkar había afirmando que si el documento obtenía el aval del ejecutivo británico "probablemente haya un consejo europeo el 25 de noviembre".

Por la mañana, el texto había recibido duros ataques en el Parlamento por parte de los diputados pro-"brexit" del propio Partido Conservador de May, quienes acusaron a la jefa del gobierno de haber hecho concesiones inaceptables a Bruselas y amenazaron con una moción en su contra. "Estuvo dos años negociando un mal acuerdo", afirmó en tanto el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn.

El acuerdo deberá ser ratificado, probablemente a mediados de diciembre, por el Parlamento, donde May tiene una muy estrecha mayoría absoluta para la que depende del apoyo de los diez diputados del pequeño partido norirlandés DUP.

"Sé que nos esperan días difíciles", afirmó la premier en referencia a la avalancha de críticas tanto de los defensores de un "brexit" duro como de los partidarios de permanecer en la UE. "Esta es una decisión que será intensamente escrutada", reconoció, pero "creo firmemente que es el mejor acuerdo que podía negociarse".

El proyecto de divorcio entre Londres y Bruselas evitará la reinstalación de una frontera "dura" entre Irlanda, país de la UE, y la provincia británica de Irlanda del Norte, anunció por su parte el negociador europeo Michel Barnier. Explicó que la solución final pasará por la futura relación a ambos lados del Canal de la Mancha, especialmente por un eventual acuerdo de libre comercio, que regirá tras el final del período de transición previsto el 31 de diciembre de 2020.

La principal organización patronal de Reino Unido, la CBI, expresó su alivio por el acuerdo. "Se necesita más claridad sobre la relación final" entre Reino Unido y la UE, "la incertidumbre sigue siendo alta, pero este es un paso importante hacia adelante", afirmó Carolyn Fairbairn, directora general de a CBI.

El proyecto de acuerdo garantiza entre otras cosas el mantenimiento provisional del país en la unión aduanera y el periodo de transición que tanto esperaban las empresas. En lo que respecta al mercado financiero, le dará a la City londinense un nivel básico de acceso a la UE, como los que tienen las principales firmas de Estados Unidos y Japón.

Unos cien manifestantes convocados por grupos pro-"brexit" se habían reunido horas antes a las puertas de Downing Street para pedir a los ministros que rechazasen lo que consideran una "traición" al espíritu del divorcio.

Agencias AFP, ANSA y Reuters

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