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El gabinete de May apoyó el acuerdo por el “brexit” pero el Parlamento pone resistencia
El texto, que tranquilizó a las empresas británicas, evita una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte y garantiza el mantenimiento provisional del país en la unión aduanera. Falta ahora la ratificación de los 27 miembros de la UE.
PRECAUCIÓN. “Sé que nos esperan días difíciles”, reconoció la premier Theresa May en la puerta del número 10 de Downing Street.
El proyecto de divorcio entre Londres y Bruselas evitará la reinstalación de una frontera "dura" entre Irlanda, país de la UE, y la provincia británica de Irlanda del Norte, anunció por su parte el negociador europeo Michel Barnier. Explicó que la solución final pasará por la futura relación a ambos lados del Canal de la Mancha, especialmente por un eventual acuerdo de libre comercio, que regirá tras el final del período de transición previsto el 31 de diciembre de 2020.
La principal organización patronal de Reino Unido, la CBI, expresó su alivio por el acuerdo. "Se necesita más claridad sobre la relación final" entre Reino Unido y la UE, "la incertidumbre sigue siendo alta, pero este es un paso importante hacia adelante", afirmó Carolyn Fairbairn, directora general de a CBI.
El proyecto de acuerdo garantiza entre otras cosas el mantenimiento provisional del país en la unión aduanera y el periodo de transición que tanto esperaban las empresas. En lo que respecta al mercado financiero, le dará a la City londinense un nivel básico de acceso a la UE, como los que tienen las principales firmas de Estados Unidos y Japón.
Unos cien manifestantes convocados por grupos pro-"brexit" se habían reunido horas antes a las puertas de Downing Street para pedir a los ministros que rechazasen lo que consideran una "traición" al espíritu del divorcio.
| Agencias AFP, ANSA y Reuters |

