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El Gobierno quiere cerrar ahora con el Club de París
El anuncio lo hizo ayer el ministro de Interior, Florencio Randazzo, que definió la operación pendiente como «la última etapa del proceso de desendeudamiento». El funcionario no aclaró aún si en la posición oficial de la Argentina se incluirá la posibilidad de que intervenga, en una revisión de la economía local, el Fondo Monetario Internacional (FMI). La presencia del organismo como revisor de las cuentas públicas nacionales es una condición que imponen obligatoriamente Estados como Japón e Italia, entre otros. Sin embargo, desde Olivos hay una negativa histórica a esta presencia, lo que llevó a congelar las discusiones para negociar con el bloque lanzadas en diciembre de 2008, pero suspendidas por la crisis financiera internacional.
Randazzo también confirmó ayer que Cristina de Kirchner vetará la derogación de la ley del cheque, en el caso de que oposición logre reunir los votos necesarios en el Congreso para modificarla. Según el ministro, si avanza el proyecto de ampliación de la coparticipación del impuesto al cheque, «la vamos a vetar porque es una irresponsabilidad de la oposición pretender desfinanciar al Gobierno nacional».
El ministro insistió en que «no es responsable sacarle fondos a la Nación» y rechazó la acusación de la oposición sobre que las provincias son «rehenes» del Estado nacional.
«Es absolutamente falso que son rehenes del Gobierno y todos saben que es imposible que a una provincia le vaya bien si al Gobierno nacional le va mal», mencionó y ejemplificó que «Mario Das Neves, gobernador de Chubut, se ha cansado de repetir por todos lados que nunca como ahora hubo tanta obra pública en la provincia».

