Para evitar una gran devaluación del dólar es crucial detener la desenfrenada emisión de pesos. Esto sólo es posible reduciendo el gasto público, donde un componente clave son los subsidios económicos. Por eso, los principales desafíos para el próximo Gobierno no pasan por replantear la política cambiaria ni por desarticular el cepo, sino por actualizar las tarifas de los servicios públicos y reducir el déficit de las empresas del Estado. La advertencia proviene de un informe de la consultora IDESA que da cuenta que la base monetaria ya supera los 570.000 millones de pesos, tras haber aumentado diariamente unos 230 millones de pesos desde 2010. Mientras el PBI creció a razón del 2,5% anual en los últimos cinco años, la expansión de pesos emitidos lo hizo al 29% anual.
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