8 de septiembre 2010 - 00:00

El grito sagrado

El grito de Luis Scola, la gran figura del seleccionado argentino, que derrotó a Brasil y accedió a cuartos de final del Mundial.
El grito de Luis Scola, la gran figura del seleccionado argentino, que derrotó a Brasil y accedió a cuartos de final del Mundial.
Extendió sus brazos lo más que pudo y sacó de su garganta un grito de guerra triunfal. Luis Scola fue nuevamente la gran figura de una Selección argentina, que derrotó al Brasil dirigido por el cordobés Rubén Magnano por 93-89 y logró avanzar a los cuartos de final. El rival que espera ahora a los dirigidos por Sergio Hernández es Lituania -que ayer a primera hora venció a China por 78-67-, mañana a las 15 (hora argentina).

El capitán argentino dio una clase de cómo se juega al básquetbol debajo de los tableros o encestando desde seis metros. Fue el abanderado de la victoria en los minutos finales, cuando el partido estaba caliente y el resultado era incierto. Más allá de sus 37 puntos (el mayor goleador albiceleste en un encuentro en mundiales, superando los 35 de Alberto Desimone en Montevideo 1967), Scola aportó 9 rebotes, provocó 9 faltas y se dio el lujo de dar 3 pases gol.

La gran actuación de Scola puede encerrarse en una frase que dejó Leo Gutiérrez en Twitter: «A Luifa le tocó antidoping. Sigan buscando, muchachos; ¡lo que tiene adentro no sale reflejado a través del pipí!». Hasta el propio Magnano elogió al capitán argentino: «Mi equipo se encontró frente a un Luis Scola soberbio». Obvio que Hernández también lo alabó: «Tener a Luis Scola, que es el mejor jugador del Mundial, da ventajas».

En definitiva, fue un triunfo épico el argentino, como a los que acostumbran estos jugadores, que a pesar de estar perdiendo por 7 tantos (53 a 46) a los dos minutos del tercer cuarto, con su carácter, personalidad, garra y calidad lograron equilibrar el desarrollo y definirlo por su mayor experiencia.

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