14 de julio 2014 - 00:00

El jazz llora al talentoso y versátil Charlie Haden

A los 76 años, murió el viernes en Los Angeles el extraordinario contrabajista Charlie Haden.
A los 76 años, murió el viernes en Los Angeles el extraordinario contrabajista Charlie Haden.
La muerte de Charlie Haden es una pérdida enorme para el mundo del jazz, que el viernes pasado despidió a un artista curioso y versátil, a un virtuoso de los que no necesitaban de muchas notas para mostrar de lo que era capaz. Pero además, con 76 años de edad y después de un largo padecimiento, se fue un hombre extraño para un género en el que son muy pocos los que hacen suyas las causas internacionales, la lucha contra las injusticias, y el compromiso político.

Haden fue un extraordinario contrabajista norteamericano, nacido el 6 de agosto de 1937 en Shenandoah, Iowa, con el nombre Charles Edward Haden. Creció en un ambiente familiar en el que sonaban el country y folk. De niño, pensó que sería cantante, pero se enfermó de polio en la adolescencia, se dañaron sus cuerdas vocales, se interesó por el jazz y empezó a tocar el instrumento que, hasta entonces, era de su hermano mayor. Todavía joven se mudó a Los Angeles, pasó por la Westlake College of Music e hizo su debut profesional, con músicos como Hampton Hawes y Art Pepper. Muy pronto, sin embargo, llegaría a su vida quien lo pondría en los primeros planos internacionales. A fines de los 50, empezó a tocar con el saxofonista Ornette Coleman, alguien que fue durante mucho tiempo uno de los nombres centrales del movimiento conocido como "free jazz". Con él, se mudó a Nueva York, tuvo su primer espaldarazo en el mundo del jazz grande y fue parte de la grabación del mítico disco "The Shape of Jazz to Come" de 1959. Ese ingreso al ambiente de la noche y de los clubes de música neoyorquinos, también complicó su adicción a las drogas; y muy pronto tuvo que tomarse unas "vacaciones" en sendas clínicas de Santa Mónica y San Francisco para hacer su rehabilitación.

Retomó su actividad en 1964, en trío junto a John Handy y Danny Zeitlin. Tocó con Archie Shepp de gira por Estados Unidos y Europa, y más esporádicamente con Henry "Red" Allen, Pee Wee Russell, Attila Zoller, Bobby Timmons, Tony Scott, Roswell Ruddy y en la Thad Jones-Mel Lewis Orchestra. Y entre 1967 y 1979 volvió a ser parte del grupo de Coleman.

Después, vendrían sus presencias en el trío de Keith Jarrett con quien giró y grabó muchos discos-, el American Quartet, los grupos de Paul Motian y Dewey Redman. Y fue parte de Old and New Dreams, con Redman, Don Cherry y Ed Blackwell, todos ex-Coleman.

En 1970, armó la Liberation Music Orchestra, y convocó a la compositora y arregladora Carla Bley para organizar esa música que, a falta de mejor definición, muchos describieron como "experimental". Allí, mezcló por primera vez el "free jazz" y la política. Y, del mismo modo, hizo sus versiones de las canciones de la Guerra Civil Española y de obras de Antonín Dvoák, Samuel Barber, Bill Frisell o Pat Metheny. En 1971, siendo una vez más parte del cuarteto de Coleman y en gira por Portugal (por entonces bajo una dictadura militar), Haden hizo su "Song for Che" que contenía una cita de "Hasta siempre", de Carlos Puebla, en homenaje a los revolucionarios anticolonialistas de Mozambique, Angola y Guinea-Bissau. Eso le valió ser detenido, encarcelado y finalmente deportado a los Estados Unidos; como una reivindicación, mucho tiempo después y ya con una democracia al frente, Lisboa lo recibió con honores en un concierto para 40.000 personas.

Hizo distintos dúos con los pianistas Hank Jones, Kenny Barron y Denny Zeitlin; y ya en los '90 con el guitarrista Pat Metheny, de cuyo grupo también fue parte. Tocó con John MacLaughlin, Yoko Öhno, Charlie Mingus, Joni Mitchel, John Henderson, Al Foster. Fue parte del Quartet West, con Ernie Watts, Alan Broadbent y Larance Marable, con el que recorrieron música de las primeras décadas del siglo pasado. Y la lista de colaboraciones, a lo largo de una vida muy fecunda, se engrosa con los nombres de Geri Allen, Ray Anderson, Ginger Baker, el Gato Barbieri, Beck, Paul Bley, Jane Ira Bloom, Dušan BogdanoviCharles Brackeen, Gavin Bryars, Ruth Cameron, Alice y John Coltrane, James Cotton, Robert Downey Jr., Dizzy Gillespie, Tom Harrell, Joe Henderson, Michael Brecker, Gonzalo Rubalcaba, Abbey Lincoln, Joe Lovano, etcétera.

Haden dejó una muy amplia discografía que abarca a todos los grupos y músicos con los que tocó; y también a sus momentos solistas o al frente de la Liberation Music Orchestra. Hay un álbum antológico, de esos que no deberían faltar en ninguna discoteca jazzera; es "Folk Songs", que grabó en trío con Jan Garbarek y Egberto Gismonti en 1979. En 2001, ganó un Latin Grammy Award como mejor álbum de jazz latino por su "Nocturne", con sus versiones de boleros de Cuba y México. Y un par de años después, recibió otro Grammy por su disco "Land of the Sun".

Se caracterizó por el modo personal de tocar el contrabajo. De una técnica brillante, la puso siempre al servicio de la música, sin virtuosismos exteriores, con un sorprendente talento para el canto desde las notas graves y para el "vibrato". Fue un gran improvisador, capaz de jugar en terrenos sonoros diversos, desde el pop hasta el jazz clásico y desde el "free" a la canción latinoamericana. Y como curiosidad paradójica, vale decir que desde los años '60 en tiempos en que tocaba con Archie Shepp y Roswell Rudd- sufría de acúfenos con la consiguiente hipoacusia e hipersensibilidad hacia los sonidos fuertes, lo que lo había llevado a tocar en separado de los bateristas por una placa acrílica.

Conocedor de la música argentina, se reconocia admirador de Astor Piazzolla, el Gato Barbieri y Dino Saluzzi (con quienes tocó) y Gustavo Santaolalla.

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