El adolescente que el lunes mantuvo a tres mujeres y un hombre como rehenes durante más de cinco horas en una perfumería de Almagro tenía 19 entradas previas en comisarías por diversos delitos, por lo que con este nuevo hecho suma su vigésima causa penal en la Justicia de Menores.
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Si bien el joven apodado «Piki», de 16 años, tiene numerosas causas en su haber, la iniciada por la toma de rehenes del lunes es la primera en la que será penalmente imputado, ya que en las anteriores era menor de 16 años, es decir inimputable. Fuentes policiales confirmaron ayer que la mayoría de las causas que se le iniciaron son por hurto, robo, asalto a mano armada, lesiones, atentado y resistencia a la autoridad y drogas.
Un jefe policial explicó que el chico vive en Almagro y que la mayoría de la entradas las tiene en la comisaría 8ª, con jurisdicción en su domicilio, aunque también registra ingresos en la 9ª, que actuó el lunes en la toma de rehenes, y la 10ª, de Caballito. Los voceros indicaron que «Piki» pasó algunas horas en la comisaría 9ª, pero ayer a la mañana fue trasladado al instituto Roca, ubicado en el barrio de Floresta, ya que por ser menor de edad no puede permanecer alojado en una seccional.
Para hoy está previsto que el adolescente sea indagado por la jueza de Menores 3, Julia Marano Sanchís, quien subroga durante la feria judicial a su colega del Juzgado 5, María Rosa Cassará. La nueva causa por la que quedó imputado fue caratulada «robo y privación ilegítima de la libertad»,
El hecho se inició en una perfumería llamada Ramona, ubicada en avenida Rivadavia al 3771, de Almagro. Las fuentes explicaron que «Piki» ingresó a robar armado con un cuchillo cuando los empleados del local estaban por cerrar. Un policía que hacía vigilancia en la zona fue alertado por un vecino y de inmediato pidió refuerzos. Al llegar los patrulleros, el adolescente decidió atrincherarse en el local con cuatro rehenes: la encargada del comercio y tres clientes, un hombre y dos mujeres, todos mayores.
La zona fue evacuada, se cortó el tránsito en la avenida Rivadavia y las calles aledañas y al lugar arribó el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF), especializado en situaciones de rehenes. El diálogo con el delincuente fue encarado por un negociador de ese grupo especial que se hizo llamar «Pablo».
La Policía tuvo que negociar con el delincuente porque la única forma de entrar a la perfumería era la puerta frontal, que estaba obstaculizada por la cortina metálica del negocio, algo que hacía imposible un asalto táctico del GEOF sin riesgo para los rehenes, según confiaron varios jefes policiales que integraron el comité de crisis.
El adolescente primero pidió pizzas y gaseosas, que le fueron entregadas, luego solicitó comer tranquilo y prometió que cuando terminara se iba a entregar, algo que no ocurrió. El chico también pidió que se acercara una cámara de televisión, pero esto no le fue permitido por el negociador.
Alrededor de las 0.30 de ayer, al lugar arribaron la madre y un hermano del delincuente, que en algún momento tuvieron contacto con el menor vía telefónica por uno de los celulares que el negociador le había alcanzado. Finalmente, el delincuente pactó ir entregando un rehén cada media hora y así lo cumplió.
Primero, a la 1 de la madrugada, liberó a la más joven de las rehenes, Nadia Gabriela Correa, que era una clienta; a la 1.30 liberó a la madre de la primera rehén, Rosa Graciela Grunman, otra de las clientas que había sido capturada; a las 2 dejó ir a la encargada del local, Lidia Mirta Bischoff, y a las 2.30 liberó al hombre, Miguel Ángel Parisi. Cinco minutos más tarde, «Piki» salió con las manos en la nuca y fue esposado y arrestado por el GEOF.
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