- ámbito
- Edición Impresa
El mayor símbolo del poder militar de EE.UU., ¿al borde de su final?
La puesta en marcha del coloso USS Zumwalt tuvo una inversión inicial de u$s22.000 millones, y el costo por unidad ronda los u$s4.200 millones.
FUTURISTA. El USS Zumwalt cuenta con automatismos de última generación y no puede ser detectado por los radares.
En mayo de este año, una auditoría gubernamental sobre el proyecto del Zumwalt halló que solo tres de las once tecnologías requeridas para la entrada en funcionamiento del destructor en operaciones de ataque mar-tierra, especialmente en armamento, aún no alcanzaron la madurez de su desarrollo.
Además, algunos analistas dudan de que el Zumwalt, pensado para dar cobertura en la costa a operaciones de la Infantería de Marina, tenga la utilidad que se esperaba en el ecosistema de defensa actual, dado el papel preponderante de los drones o los bombardeos aéreos desde portaaviones.
Por si fuera poco, en su viaje inaugural el Zumwalt quedó varado a su paso por el Canal de Panamá, poniendo un nuevo borrón a un programa que se arriesga a ser señalado por Trump como demasiado oneroso, como ya ocurrió con el caza F-35 o la renovación del "Air Force One", el famoso avión presidencial. En ese sentido, Trump mantuvo ayer un encuentro con los CEO de Boeing y Lockheed Martin para "obtener descuentos" sobre su fabricación.
Trump utilizó el ejemplo del programa del caza F-35, que quiere adquirir el Pentágono, cuyo costo "está fuera de control", para recordar la semana pasada que "miles de millones se pueden ahorrar y se ahorrarán en compras militares desde el 20 de enero", día de su toma de posesión.
No obstante, el magnate no quiere un Pentágono o una Armada más pequeña, sino que prometió más gasto militar y en armamento sin especificar sus planes, que, como demuestra la historia en asuntos de defensa, suelen requerir décadas de trabajo y dotación presupuestaria.
El Zumwalt podría sucumbir ante los más urgentes proyectos para finalizar la construcción de dos portaaviones de la clase Ford, submarinos nucleares y drones de la Armada integrados para combate asimétrico, como los que se dan en Medio Oriente.
Además, Trump quiere elevar el número de marinos, que el Gobierno actual quería limitar con la introducción de más automatismos, de 330.000 a 380.000. "El plan es construir más navíos y mantener un mayor número de tropas y aviones", aseguró el mes pasado el senador Jeff Sessions, elegido por el presidente electo como su fiscal general. "Se necesita algo más que palabras -agregó Sessions- para convencer al mundo de que seguimos siendo fuertes".
| Agencias EFE y Reuters |


Dejá tu comentario