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El menos sorprendido debería ser el BCRA
Veamos. Cualquier banco central tiene límites para conceder créditos. Si los sobrepasa, la consecuencia inexorable es la caída de las reservas internacionales.
¿Cuál es la capacidad prestable de un banco central? El banco puede extender crédito interno hasta el monto de la demanda del dinero creado más títulos emitidos y su patrimonio. En el caso del BCRA, el aumento de crédito al Gobierno nacional, tanto por adelantos transitorios como por mayor tenencia de títulos públicos, no puede superar al crecimiento de la demanda de base monetaria más la de títulos emitidos por la entidad (Lebac, Nobac), más el aumento del patrimonio del ente rector neto de las ganancias por devaluación del peso. Ese es el tope para no perder reservas internacionales por causas internas (distinto de variaciones del valor de las reservas por la cotización internacional del oro, por ejemplo).
Las cifras muestran las variaciones en las principales cuentas durante cada uno de los años 2013 y 2012, extraídas del balance del BCRA. Durante 2013 se cuadruplicó la pérdida de las reservas caídas durante 2012 a pesar de devaluar más del doble (32,5%, en 2013, contra 14,3%, en 2012). La causa del desplome: el exceso de financiamiento al Gobierno se multiplicó por más de 4. Durante 2013 se financió un 33% más al Gobierno a pesar de que la capacidad prestable del BCRA, para no perder reservas internacionales, se contrajo 40%. En efecto, en 2012 se podía prestar 96.000 millones de pesos sin perder reservas. Sin embargo, como prestaron 120.000 millones, las reservas cayeron en 3.000 millones de dólares. En contraste, en 2013 podían prestar 57.000 millones, pero prestaron 160.000 millones. El exceso de financiamiento pasó de 24.000 millones a 103.000 millones. Multiplicaron por 4 el exceso de financiamiento y, con ello, también por cuatro la caída de las reservas.
Insistir en recetas erróneas conduce a repetir frustraciones. No es devaluando la moneda como se preservan las reservas si no respetando los límites al financiamiento interno del BCRA. El camino para restablecer la estabilidad de las reservas es claro. Que el BCRA no preste en exceso a su capacidad para no perder reservas. Que el Gobierno nacional se financie por otro conducto. Un camino intermedio sería adoptar una pauta de reducción paulatina de reservas, reduciendo el aumento del crédito al Gobierno nacional otorgado por el ente rector.
Las devaluaciones de la moneda siempre agudizan los conflictos, sociales, económicos y políticos. Las autoridades que devalúan la moneda pierden sustento y credibilidad. Si comparan los países, observarán que la inflación no supera el 2% anual en los más avanzados. Y tampoco el 8% en los en proceso de desarrollo dinámico. Una contribución fundamental de los funcionarios del Estado es aportar medidas justas. Una moneda estable está entre las más reclamadas.


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