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“El mercado automotor de 2008 desapareció”
Para 2009 esperamos un mercado de autos usados con un techo como finalizamos 2008. Creemos que el usado va a ayudar a reactivar el sector. Volverá a los valores tradiciones, es decir, el 15% o el 20% de diferencia entre un 0 km y un usado anterior inmediato, y de ahí para abajo el resto de la cadena: 8% a 10% por año modelo.
Cuando a principios de año todas las instituciones del sector hacíamos pronósticos, el escenario era seguir creciendo fuerte. En la comercialización de usados apuntábamos al 10% de suba, es decir llegar a 1.540.000 unidades; hubiera sido otro récord.
Para los nuevos, se hablaba de un techo de 650.000 unidades y un piso de 600.000, otro récord histórico de ventas.
Todas estas ilusiones comenzaron a desmoronarse con la crisis entre el campo y el Gobierno. El campo fue uno de los sectores que más traccionó a nuestro sector, y en los tres meses que duró el conflicto, el mercado no creció.
Hasta ese momento, el mercado del usado tenía un colchón de preventa del 15%, que cayó al 6%. Con la llegada de la crisis financiera mundial, ese porcentaje desapareció. Cerramos el año con un crecimiento del orden del 3% (1.442.000 unidades).
En cuanto a los 0 km, el techo pasó a ser el piso.
Suena extraño preguntar si volveremos a tener un mercado como el que tuvimos hasta el primer semestre de 2008... El mercado anterior desapareció; las rentabilidades anteriores no van a volver. Vamos a tener que empezar a trabajar de nuevo todos para que esto se recomponga de la mejor manera posible.
Yo prefiero un país y un sector que no vivan este tipo de crisis, porque los esfuerzos para llegar a determinado nivel de ocupación de empleados, de generar un negocio rentable, nos llevan mucho tiempo y cuando lo alcanzamos, llega otra crisis. En la Argentina esto se está produciendo cada 5 o 6 años.
No se puede producir ni comercializar con miedo. Si hay miedo no se invierte; si no se invierte no se crece y si no se crece no crece el país.
El argentino está muy acostumbrado a retraerse en las crisis; es su primera reacción natural después de tantas cosas vividas; es un experto en esto.
La gente está en un impasse. Cuando regresa la confianza la gente vuelve a invertir, y quiere mantener su poder adquisitivo, y ahí suceden dos cosas: el que tiene un capital razonable compra una propiedad, y aquel que no llega a comprar una propiedad vuelca su plata en la compra de un automóvil, como pasó en todas las crisis que tuvimos en el país.


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