12 de abril 2016 - 00:00

El mercado festeja su balotaje soñado: Fujimori-Kuczynski

Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski dirimirán el 5 de junio la presidencia de Perú. Dos personalidades, perfiles y trayectorias diferentes pero con un mismo sentido en lo económico: el modelo no estará en peligro en el próximo turno de gobierno.
Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski dirimirán el 5 de junio la presidencia de Perú. Dos personalidades, perfiles y trayectorias diferentes pero con un mismo sentido en lo económico: el modelo no estará en peligro en el próximo turno de gobierno.
 Lima - Con una amplia mayoría en el Congreso y dos de sus principales referentes en la segunda vuelta presidencial, la derecha peruana se apuntó un triunfo contundente en las elecciones peruanas del domingo para el período 2016-2021.

Dos tipos de derecha, la autoritaria y clientelista de Keiko Fujimori y la tecnocrática y liberalmente ortodoxa en la economía de Pedro Pablo Kuczynski, definirán el 5 de junio a presidencia en un balotaje en que no estará en riesgo la continuidad del modelo vigente.

El conteo oficial, al 82,6% de actas procesadas, confirma que la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori ganó la primera vuelta con un 39,55% de votos y que el exministro de Economía quedó segundo bordeando un 22,11%.

La izquierdista Verónika Mendoza y el socialdemócrata Alfredo Barnechea, que se atrevieron a poner en duda el modelo económico, lo que sobre todo en el caso de la primera le costó una fuerte ofensiva de acusaciones, quedaron tercero y cuarto, en ese orden, con un 18,27% y el 7,19%, respectivamente.

En el Legislativo, el partido fujimorista Fuerza Popular (FP), según conteos extraoficiales, podría tener hasta 68 de las l30 bancas, es decir, mayoría absoluta, a lo que se suma la presencia de agrupaciones potencialmente aliadas.

El partido de Kuczynski, Peruanos Por el Kambio (PPK, sigla forzada para coincidir con la del candidato), tendrá unos 20 congresistas y se disputará ser la segunda bancada con el Frente Amplio de Mendoza, con lo que la rigidez económica está garantizada independientemente de quien sea el presidente.

La derecha populista del expulsado candidato presidencial César Acuña será la cuarto fuerza en el Congreso con unos 12 miembros, mientras que una coalición conservadora, Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), del expresidente Alan García, sumará 5 miembros que sin mayores dudas se pondrán del lado de FP. La única otra bancada no derechista será la de Barnechea, con cinco representantes.

Pese a los duros cuestionamientos, el fujimorismo arrolló, lo que sus críticos atribuyeron ayer a factores como el relativismo moral de los votantes, la ignorancia, el discurso antiizquierdista impuesto desde los medios de comunicación y la actividad de Keiko Fujimori, que por cinco años recorrió al país con, según sus detractores, financiación de oscuro origen.

Pero otros ven méritos en el éxito: la capacidad de Keiko para mantener cohesionada una fuerza, algo muy difícil en el Perú; la presencia de FP en lugares abandonados por el Estado, la supuesta ineficiencia del Gobierno centrista de Ollanta Humala y recuerdos positivos de la década en que gobernó el padre de la candidata (1990-2000).

El Gobierno de Fujimori, uno de los más controvertidos en la historia del país, se caracterizó por el desborde de la corrupción y el atropello a los derechos ciudadanos, pero también por los logros contra dos enemigos que tenían asfixiados a los peruanos: el terrorismo y el caos económico.

Pese a la diferencia de unos 17 puntos porcentuales, analistas advierten que en la segunda vuelta hay condiciones para un triunfo de Kuczynski, economista de 77 años que desde décadas atrás representa a la tecnocracia "neoliberal" y que recién en el último lustro decidió pasar a la competencia electoral.

Pese a que el centro y la izquierda tienen profundas discrepancias con Kuczynski, al que perciben como un defensor de los intereses del gran capital, parece obvio que se le sumarán por lo profundo de su sentimiento antifujimorista. A Keiko, en teoría, sólo emigrarán los votantes de García.

"El mayor problema de Kuczynski será su poca entrada al mundo rural y a los sectores más pobres. Podría explotar el antifujimorismo del sur demostrando que continuará con las investigaciones contra la corrupción y teniendo una agenda de temas sociales", consideró el académico Eduardo Dargent.

"Fujimori enfrentará una coalición antifujimorista más amplia que en 2011 (cuando perdió el balotaje con Humala), pues tendrá a gran parte de la élite limeña, al centro y a la izquierda en contra", afirmó otro investigador, el estadounidense Steven Levitsky.

Para Levitsky, el mayor reto de Keiko "será seguir distanciándonse del pasado y pelearse con su padre para así convencer a electores de que no es la máscara de Alberto Fujimori".

Se descuenta que dos armas a las que recurrirá el fujimorismo serán la mayor cohesión de FP respecto de PPK, y la avanzada edad de Kuczynski, quien, por otro lado, nunca tuvo un discurso confrontativo con el sector con que ahora rivalizará.

Para los demás sectores lo que quedan son cinco años de preparación para enfrentar en el futuro a la derecha.

Agencia DPA

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