5 de octubre 2010 - 00:00

El país no participa de maniobras

Con un comunicado ficticio emitido el 1 de octubre a la 1.45 de la madrugada, se activó el simulacro de catástrofe natural y maniobras de socorro organizados por la Fuerza Aérea de Chile (Fach); participaron aviones de 13 países. La Fuerza Aérea Argentina se quedó afuera de las ejercitaciones regionales Cooperación I, de ayuda humanitaria, el rol que más interesa al Ministerio de Defensa, por demoras en la tramitación de la ley que autoriza la salida del país a los aviadores y sus máquinas, un Twin Otter y un helicóptero Bell 212. «Hace tres semanas que el Frente para la Victoria (FPV) no baja al recinto, no da quórum; en consecuencia, no podemos aprobar la autorización de salida a los efectivos», dijo a este diario el diputado Julio Martínez, presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara baja. Esa Comisión aprobó el 31 de agosto por consenso el proyecto de ley que venía con media sanción del Senado, «yo hablé con Alfredo Atanasof (Peronismo Federal), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, quien ese mismo día también sacó un dictamen favorable para tratarlo luego sobre tablas, pero pese a la rapidez de la gestión, la ausencia de los legisladores del oficialismo en el recinto impidió la aprobación del proyecto», completó Martínez. La ley autoriza el ingreso de tropas extranjeras y salida de militares argentinos que participen de ejercicios combinados con otros países entre el 1 de septiembre de este año y el 31 de agosto de 2011; son 33 anexos que detallan las maniobras de cada una de las fuerzas. Por única vez se permitió extender el plazo de la autorización hasta el 31 de diciembre de 2011, exceptuando la letra del artículo 5º de la ley marco Nº 25.880 que establece computar un año corrido desde el 1 de septiembre del año en curso.

El objetivo planificado por la Fach es que las fuerzas aéreas de la Argentina (ausente), Brasil, Bolivia, Canadá, Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay compartan y coordinen sus sistemas de respuesta ante cualquier tipo de catástrofe natural o solicitud de apoyo humanitario o de ayuda mutua. La fuerzas aéreas enfrentan un sismo ficticio de gran intensidad en el sur del país, en la Región de Los Lagos y Aysén.

La ausencia de los aviadores argentinos en las maniobras se produce justo en medio de la molestia y protesta del Gobierno de Sebastián Piñera por la decisión de Cristina de Kirchner de dar el estatus de refugiado político al terrorista chileno Galvarino Apablaza, a quien se le imputa haber asesinado al senador Jaime Guzmán en 1991. «La actitud del oficialismo en el Congreso (de impedir el quórum) no contribuye en nada a mejorar las relaciones entre nuestro país y Chile; es un mensaje equívoco que les damos a nuestros hermanos chilenos en este momento, en un área tan sensible como lo es la Defensa», agregó el diputado Martínez.

No es la primera vez que el Gobierno desgasta el vínculo bilateral en asuntos de defensa. El episodio más agrio que dejó secuelas fue obra del secretario de Asuntos Internacionales, Alfredo Forti, que invitó a participar a un tercer país (Francia) como observador de la Fuerza Binacional de Paz Cruz del Sur, sin haber consultado a la contraparte chilena. Esa organización militar argentino-chilena destinada a misiones de paz bajo mandato de la ONU nació como prenda de la reconciliación y confianza mutua.

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