4 de septiembre 2012 - 00:00

El paso más difícil

Agulla y Roncero, junto al resto del plantel de Los Pumas, recorren las calles de Wellington.
Agulla y Roncero, junto al resto del plantel de Los Pumas, recorren las calles de Wellington.
Auckland - La importancia del rugby en Nueva Zelanda golpea instantáneamente al ingresar por su principal aeropuerto en Auckland. Una gigantografía con los All Blacks y la aerolínea que los auspicia recibe al visitante.

Gastando una cierta cantidad de dólares se puede acceder a una pelota de los All Blacks, y obviamente todo el merchandising con la hoja del helecho fern está por doquier. No hay dudas de que el principal producto deportivo de este país de poco más de cuatro millones de habitantes es el rugby y sus All Blacks.

Los Pumas llegaron a Wellington tras un periplo que les demandó 36 horas. Similar situación vivió este cronista, que cortó el viaje en Auckland, ciudad que hace un año en esta fecha estaba lista para recibir al mundo. Mucho cambió de su fisonomía y color Auckland post-Mundial, pero no deja de ser una ciudad por demás bonita.

Wellington sí está más vestida para el fin de semana. Esperan un lleno casi total en el Westpac Stadium, que hace once meses vio cómo Los Pumas le ganaron en un partido para el infarto a Escocia. Fue un 13-12 que tuvo de todo: lluvia incesante, errores compartidos, un try gracias al primer y único Puma del día, una conversión angulada, un error sobre el cierre que casi cuesta el triunfo. Drama y acción, la combinación letal para cualquier deporte.

Lo del sábado contra los All Blacks será diferente por dos razones: este equipo Puma es superior al que jugó hace once meses en el óvalo de Wellington y porque enfrente estarán los All Blacks, equipo mucho mejor que aquel mediocre Escocia.

El partido tiene un pronóstico inicial de muy difícil. Los All Blacks ya le ganaron dos veces con claridad a Australia -aunque sin ser todo lo certeros que quieren ser en su juego abrumador- y saben qué esperar del equipo que conduce Tati Phelan. Como novedad, los argentinos tendrán a Graham Henry ayudando directamente al entrenador argentino, algo que originalmente no se iba a poder hacer por temas contractuales.

Se supone que Henry se sentará durante el partido con Phelan y Cía., algo que «todavía no hemos hablado», según clarificó el exentrenador de Nueva Zelanda durante ocho temporadas.

«Ahora estoy con Argentina y voy a ayudarlos en todo lo que pueda».

Nueva Zelanda tendrá que reacomodar su línea de backs. El centro Sonny Bill Williams no jugará más para los All Blacks al empezar un contrato en Japón, pero regresa el muy sólido Conrad Smith, recuperado de una operación de ojo. El centro de la cancha de Los Pumas ha crecido con cada partido y será clave la batalla que Santiago Fernández y Marcelo Bosch diriman con Smith y Maa Nonu.

Si bien será en los delanteros que esté el desarrollo del partido, conocida es la afición de los de negro por encontrar espacio por donde atacar, distinto a los sudafricanos, anteriores rivales de Los Pumas, que buscan el contacto directamente.

Será un desafío totalmente distinto al de las primeras dos rondas del Rugby Championship. Será interesante para ver dónde están hoy Los Pumas.

Dejá tu comentario