14 de mayo 2010 - 00:00

El peor negocio de Jaime: haber alquilado

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
El testimonio de Leonardo Redondo, hermano del ex futbolista Fernando Redondo, ante la Justicia abrió nuevas y múltiples líneas de investigación en la causa en la que se investiga a Ricardo Jaime por presunto enriquecimiento ilícito.

Se esperaba una declaración breve, casi de rigor, del presidente de la empresa Frans Bell, que tiene junto a su hermano. Sin embargo, una serie de imprecisiones y dudas derivaron en un testimonio de más de cinco horas, durante las que Redondo indicó, entre otros puntos, que el ex secretario de Transporte pagaba el alquiler de u$s 1.400 del piso 14 en avenida Del Libertador 654, donde reside, al contado o a través de cheques que nunca estaban a su nombre sino que estaban firmados por empresas que el empresario no recordaba.

El dato puede aportar nuevas pruebas en la pesquisa sobre las sociedades anónimas que intervinieron en numerosas operaciones comerciales vinculadas a Jaime y sus familiares, hoy investigadas por el juez Norberto Oyarbide y el fiscal Carlos Rívolo. El magistrado afirmó en la resolución en la que dictó un embargo de unos $ 40 millones sobre los bienes del ex funcionario kirchnerista que Jaime habría comprado inmuebles y automóviles a través de supuestas empresas fantasmas como Delome SA.

En su declaración de ayer, Redondo dijo no recordar los números de esos cheques, por lo que se comprometió a aportar en breve al juzgado el número de cuenta donde fue depositado el dinero para que los investigadores del caso puedan seguir esa pista.

Otras de las dudas que surgió en torno al alquiler del departamento de Libertador fue la fecha en que Jaime se instaló en ese piso, allanado en marzo pasado. Redondo llevó al juzgado una copia del contrato que firmó con el ex secretario de Transporte en marzo de 2009. Los investigadores del caso, sin embargo, tenían la presunción de que Jaime se había instalado ahí en 2007, ya que encontraron facturas pagas a partir de ese año cuando allanaron el piso. Redondo aseguró que en esos años el departamento estaba vacío y prometió averiguar qué había pasado. Jaime dejó de ser secretario de Transporte el 1 de julio de 2009, dos días después de que el kirchnerismo perdiera las elecciones legislativas. Cargo por el que recibía un sueldo de $ 10.405, según su declaración jurada.

Por otro lado, el empresario también confirmó los datos que figuraban en la pesquisa en relación con otro departamento que los Redondo alquilaron a Jaime entre 2003 y 2005, en Cerrito 1518. El contrato en este caso era por $ 1.800 y las sospechas que surgen en este punto se vinculan con quienes figuraron como garantes del ex funcionario: dos directivos de la empresa TEBA (firma que explota la Terminal de Ómnibus de Retiro) y que Jaime controlaba desde su secretaría. El primer fiador fue Edgardo Preiti -entonces vicepresidente de TEBA- y el segundo Ignacio Ackerman, quien fue citado a declarar como testigo para el próximo lunes.

Esta objeción se relaciona con que los investigadores del caso todavía no definieron si van a avanzar sobre una posible imputación por supuestas dádivas contra el ex funcionario y los empresarios. Una decisión que implicaría desdoblar la causa y podría desviar la atención del foco principal de la pesquisa, el supuesto enriquecimiento ilícito de Jaime.

El departamento de Cerrito de los Redondo ganó además protagonismo al conocerse que antes habría sido residencia de otro allegado al núcleo duro del kirchnerismo. El inquilino anterior fue, según precisó Redondo, Claudio Minnicelli, cuñado del ministro de Planificación, Julio De Vido. El hermano de Alejandra Minnicelli y ex esposo de la vedette de Gerardo Sofovich, Celina Rucci, habría alquilado ese departamento también con un garante vinculado a TEBA: el hijo de su presidente, Néstor Otero. Otero fue además el mayor aportante de la campaña presidencial de Cristina de Kirchner y Julio Cobos en 2007.

En su testimonio, Redondo aclaró que si bien el alquiler de los departamentos habían sido tratados directamente con el ex secretario de Transporte, la inmobiliaria se encargada de constatar los datos de los garantes y de pagar las expensas de las propiedades, por lo que no pudo aportar más datos sobre los fiadores. En los próximos días los investigadores del caso definirán si avanzan o no en esta línea de la pesquisa sobre supuestas dádivas.

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