21 de abril 2011 - 00:00

El petróleo, de fiesta; y el mercado, también

El petróleo, de fiesta; y el mercado, también
Curiosamente -ya que en doce meses el precio del petróleo trepó más del 22%-, en las últimas cinco semanas el consumo norteamericano de gasolina cayó entre un 3% y un 3,7% respecto de igual período de 2010, mientras la merma fue aún mayor en Europa y en Japón. Es cierto, entonces, que la demanda global está creciendo por fuera de la OECD, pero menos de lo que se pensaba. Por ejemplo, la importación china de petróleo subió apenas un 5% en el año, mientras su Gobierno está haciendo lo posible para frenar el crecimiento económico del 9,7% y la inflación del 5,4% anual. Si no es la demanda real lo que está presionando la suba de precios, debemos mirar a la demanda especulativa. A fines de marzo, el presidente de la Fed de Dallas afirmaba: Estamos viendo una actividad especulativa que puede estar exacerbando la suba de los precios de los commodities, como el petróleo, agregando que veían, además, algunos signos del mismo comportamiento especulativo que había precedido la debacle financiera. El 11 de abril la gente de Goldman decía a sus clientes: Los niveles récords de transacciones especulativas sobre el crudo han impulsado tanto su precio en los últimos meses que la relación riesgo-retorno no favorece su tenencia. El 13 de abril, la gente del Bank of America le asignaba un 30% a la posibilidad de que el petróleo llegase a u$s 160 por barril durante los próximos ocho meses. Evidentemente, el panorama respecto de la evolución del precio del crudo es bastante caótico y posiblemente se vuelva aun más caótico si es que la Fed decide empezar a restringir el crédito. El mercado bursátil, mientras tanto, decidió olvidarse que los EE.UU. ya no son lo que eran, y de la mano de los buenos resultados contables y del aumento en el número de viviendas vendidas impulsó 1,52% al Dow, que cerró en 12.453, 54 puntos, un nuevo máximo desde junio de 2008.

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