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El post-AFJP: dan $ 400 M a bancos en licitación
Gran parte de los empleados de las AFJP ya estaría reasignada en un sector público sediento de personal. El PAMI sumará 1.050 trabajadores; la AFIP, 2.000; el INADI de María José Lubertino, 200; Migraciones, 200 y la propia ANSES, entre 1.600 y 2.000 (hubo 1.000 personas que quisieron infiltrarse e incorporarse al sector público a pesar de ya no estar en las AFJP o nunca haber trabajado en ellas). No hay más medidas en estudio, ni siquiera la compensación a las AFJP tras la estatización. Los reclamos deberán seguir el camino de la Justicia. Incluso no habría una excepción para ING, que hace un año concretaba la adquisición de Orígenes y Orígenes Seguros de Retiro por u$s 280 millones al Santander y al Banco Provincia. Como en 2002, la compañía holandesa se retiraría del país. Las participaciones en las empresas por parte de la ANSES se mantendrán, pero más que nada por el derrumbe accionario operado en las Bolsas internacionales. Apenas surja cierta estabilidad -o quizás una necesidad de financiamiento por parte del Gobierno-, se decidirá la suerte de esas participaciones.
La marcha de la recaudación impositiva será decisiva en este sentido. Por lo pronto, es el tema que más acoge al Gobierno y, en particular, al titular de la AFIP, Claudio Moroni, quien no pudo festejar ni un mes de ingresos fiscales exuberantes en esa repartición. Lo más delicado pasa por la recaudación de impuestos en la ADUANA (IVA, retenciones, derechos, etc.), que es donde más se siente el frío de la economía. El enigma radica en lo que puedan generar de recursos el blanqueo y la moratoria que anoche se aprobaban en Diputados. La marcha de la economía está afectada por el cóctel de crisis internacional y los factores estrictamente autóctonos. Las repercusiones de las últimas medidas locales retroalimentan la ola de frío: por los controles sobre la compra de dólares se frenan operaciones de la economía real, y provocan más escasez de divisas. Un fin de año muy diferente del imaginado.


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