El presidente insiste con el fraude e impone una investigación
Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que pedirá "una gran investigación" sobre un supuesto fraude electoral en los comicios del año pasado, una afirmación no respaldada hasta ahora por ninguna prueba y que lo enfrentó con miembros de su propio partido.
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"Voy a pedir una gran investigación sobre el fraude electoral, incluyendo a los registrados para votar en dos estados, los (votantes) ilegales e, incluso, los censados para votar que estaban muertos (y muchos de ellos desde hace tiempo)", dijo Trump en su cuenta de la red social Twitter. "Dependiendo de los resultados, ¡fortaleceremos nuestros procedimientos de votación!", agregó.
En los últimos días, el mandatario estadounidense insistió en que hubo entre tres y cinco millones de votos ilegales en las elecciones de noviembre que permitieron a la excandidata demócrata Hillary Clinton ganar el voto popular a pesar de no lograr imponerse en el colegio electoral, que es el sistema que determina quién será el nuevo presidente.
Trump ganó el voto electoral a Clinton por 304 a 232, pero la demócrata logró cerca de tres millones de votos populares más que el magnate, algo que los detractores del ahora presidente recuerdan constantemente.
Antes de su victoria, el multimillonario ya había denunciado en múltiples ocasiones que las elecciones estaban arregladas en favor de Clinton por el voto masivo de millones de inmigrantes indocumentados, además del sufragio de millones de muertos y de personas que ejercían su derecho en dos estados o más.
Miembros del Partido Republicano, como el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Paul Ryan, se mostraron en desacuerdo con esa teoría. "No vi ninguna evidencia en ese sentido. Lo dije muy, muy claro", dijo el lunes ante los periodistas.
Entretanto, el Comité Nacional Demócrata (DNC) aseguró ayer que las acusaciones de Trump son tan solo una maniobra de distracción para que no se hable de la injerencia rusa en los mismos. "Todo el mundo sabe que no hubo fraude electoral", afirmó en un comunicado.
"No puede dejar de lado su fantasía de fraude electoral, tanto porque no puede soportar la idea de que más millones de estadounidenses votaron por Hillary Clinton como porque (quiere) encubrir el verdadero delito: los esfuerzos de Rusia para ayudarlo a ganar", reiteró el Comité.