25 de marzo 2009 - 00:00

El problema de ser un acreedor ahora de Obama

El problema de ser un acreedor ahora de Obama
Hasta octubre del año pasado Japón fue históricamente el mayor tenedor de bonos del Tesoro estadounidense, un liderazgo que hoy consolidó China, que en la actualidad ostenta más de u$s 740.000 millones en letras, notas y bonos emitidos por el Departamento, ahora comandado por Tim Geithner.
A lo largo de la última década los principales tenedores extranjeros fueron Japón, China, Reino Unido, los países de la OPEP y la banca offshore del Caribe.
Según datos oficiales recientes los que más activos estuvieron en la adquisición de deuda del Tesoro americano en los últimos meses fueron China y Rusia. Sin embargo, el que ha ganado un significativo protagonismo ha sido Brasil, que desplazó al Reino Unido del quinto lugar del ranking al detentar una posición a fin de enero pasado de u$s 133.500 millones (representa el 67% del total de las reservas del Banco Central brasileño).
De acuerdo con el último reporte del Tesoro los mayores tenedores extranjeros de sus títulos concentran un stock que asciende a u$s 3,07 billones, casi 645.000 millones más que hace un año.
China encabeza el ranking tras haber incrementado su posición más del 52% en el último año. Luego le sigue Japón con unos u$s 635.000 millones.
Entre los primeros cinco líderes se concentra el 69% del total de bonos del Tesoro en manos de tenedores extranjeros.
El tercer lugar lo ocupa el grupo de países de la OPEP con u$s 186.300 millones luego de haber aumentado la tenencia en un 27% respecto de febrero de 2008 (incluye a Ecuador, Venezuela, Indonesia, Bahrain, Irán, Irak, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Arabes, Algeria, Gabón, Libia y Nigeria).
Detrás figura el centro bancario del Caribe que abarca las islas Bahamas, Bermuda, Cayman, Antillas Holandesas y Panamá, con una tenencia de u$s 176.600 millones.
Entre los países latinoamericanos, además de Brasil, se destacan México, Chile y Colombia, con posiciones de u$s 35.000, u$s 15.200 y u$s 11.300 millones respectivamente.
A comienzos de la década integraban el top 5 además de Japón y China, en forma alternada Alemania, Reino Unido, OPEP, Hong Kong, Corea y Taiwán.
Los sucesivos salvatajes y rescates implementados y en proceso lanzados por el Gobierno de Bush y ahora de Obama, ponen en vilo a los tenedores de deuda del Tesoro. Más aún, cuando se alzan voces advirtiendo cierta probabilidad de default de la deuda americana.
Lo cierto es que en los mercados agradecen al cielo que todavía se siguen comprando bonos del Tesoro. Pero saben que es muy probable que por la retracción experimentada por comercio internacional los excedentes que países como China, Japón y de la OPEP vinieron aplicando a invertir en deuda del Tesoro decaigan. En este caso la caída podría ser compensada por el aumento del ahorro de los propios estadounidenses.
Para los bancos centrales que apuestan a la suba del dólar en el mediano plazo, la compra de los bonos del Tesoro implicaría un buen negocio. A muchos países esto les sirvió además para frenar la apreciación cambiaria y expandir la cantidad de dinero local -como a China-.
Resulta clave en el contexto actual monitorear qué ocurrirá cuando la maquinaria gubernamental de imprimir dólares billetes, para vislumbrar los megamontos, qué habrá de esterilizar. El principal temor, mientras tanto, es que alguna corporación de la talla del Citigroup, General Motors o Chrysler se declare en bancarrota y detone una nueva corrida.

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