- ámbito
- Edición Impresa
El PT reniega del aborto para recobrar el voto religioso
Luiz Inácio Lula da Silva se reunió ayer en Brasilia con los gobernadores y senadores oficialistas electos el domingo para pedirles un compromiso adicional con la campaña de Dilma Rousseff.
En un intento de minimizar la controversia sobre el aborto, la propia Rousseff declaró ayer que «mi proyecto es a favor de la vida. La concepción de mi propuesta, que es sacar a la población de la miseria y de la pobreza, tiene que ver con todas las religiones. Soy de familia católica y estoy a favor de la vida».
«Existe una campaña fascista de calumnias que nos trae de vuelta al siglo XIX. Pero vamos a responder con mucha tranquilidad», afirmó, por su parte, el gobernador reelecto del estado de Pernambuco, Eduardo Campos, del Partido Socialista (PSB), aliado clave del Gobierno, tras reunirse con Lula.
El Partido de los Trabajadores (PT) consideró un «error» haber incluido en el programa de gobierno la discusión sobre la despenalización del aborto, según el secretario de comunicación de la fuerza gobernante, André Vargas.
Durante la campaña, cadenas de e-mails anónimos y sitios de internet ultracatólicos y evangelistas divulgaron una filmación en la que Rous-seff, una ex guerrillera marxista en su juventud, hablaba en 2007, cuando era jefa de ministros de Lula, de la «despenalización del aborto». Dos millones de personas accedieron a ese video en el sitio de internet YouTube, según estimó la prensa local.
Marina Silva pertenece a la Iglesia Evangélica Asamblea de Dios. Su candidatura «creció casi diez puntos al final de la campaña gracias al voto de los electores evangelistas de bajos recursos, que no votaron a Dilma al descubrir su posición antigua de que está a favor de la despenalización del aborto», sostuvo ayer el analista del diario O Estado de Sao Paulo, José Roberto de Toledo.
En la campaña, Rousseff afirmó que pretende mantener la actual norma sobre el aborto, instalada justamente en 1998 por el entonces ministro de Salud del presidente Fernando Henrique Cardoso, José Serra, que lo autoriza sólo en caso de riesgo de vida y de violación.
El lunes, al evaluar por qué no ganó en primera vuelta como lo anticipaban las encuestas, Rousseff les dijo a los gobernadores y senadores convocados para analizar la elección: «Nosotros no percibimos la dimensión (del ataque) de las fuerzas conservadoras, utilizando la calumnia, a través de una campaña con sordina en internet que usó temas religiosos y de valores».
Es por eso que el Gobierno del presidente Lula activó sus resortes vinculados a la Iglesia Católica y al mundo evangelista para reconstruir la imagen de su candidata.
Malentendido
En internet también fue divulgada la mentira de que Dilma Rousseff, detenida casi tres años y torturada por la dictadura, tiene prohibida su entrada a Estados Unidos, a raíz de haber participado de organizaciones revolucionarias que lucharon contra el régimen militar en los años 70.
Es por eso que el senador por Río de Janeiro Marcelo Crivella, dirigente influyente de la evangelista Iglesia Universal, reconoció que Rousseff perdió votos entre sus fieles.
«Pretendo conversar con los dirigentes evangelistas para aclarar este malentendido, que tuvo su punto alto en internet», dijo Crivella, que viajó hacia Brasilia para ponerse a disposición de la postulante oficialista para trabajar entre su rebaño.
Crivella es el sobrino de Edir Macedo, el principal obispo de la Iglesia Universal.
El diario Valor Económico denunció que el ala ultraconservadora de la Iglesia Católica ubicada en San Pablo fue orientada sin la autorización de la Confederación Nacional de Obispos (CNBB) a decirles a los fieles en la misa y después de ella que no votaran al PT.
El movimiento contra Rousseff fue encabezado en julio por el obispo de Guarulhos (Gran San Pablo), Luiz Gonzaga, cuya actitud fue desautorizada por la cúpula eclesiástica.
Quien denunció que en San Pablo se utilizaron las misas católicas contra la candidata y el PT por su opinión sobre el aborto fue el obispo de la ciudad paulista de Jales, Demetrio Valentini.
«Nuestra institución fue usada como instrumento político con la connivencia de algunos obispos», acusó el obispo Valentini refiriéndose a los curas y obispos que usaron las misas para orientarlos a no votar por el PT.
Agencia ANSA


Dejá tu comentario