El régimen castrista liberará a todos los presos de conciencia

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Ginebra - El régimen de los Castro aseguró ayer que está dispuesto a conceder más excarcelaciones que las 52 anunciadas, alcanzando a todos los presos políticos que no estén acusados de «crímenes de sangre», y precisó que los liberados podrán permanecer en la isla si no desean viajar al exterior.

El jefe de la Asamblea Nacional (parlamento) cubana, Ricardo Alarcón, señaló que en las conversaciones con la Iglesia Católica «quedó claro que la voluntad del Gobierno cubano es la de sacar de la cárcel a todas las personas sobre las que no pesen crímenes de sangre».

Alarcón, quien se encuentra en Suiza para participar hoy de la tercera Asamblea Mundial de Presidentes de Parlamentos, explicó, además, que las personas liberadas podrán quedarse en Cuba. «Lo que dice el acuerdo es que podrán viajar al exterior, pero en Cuba hay personas que fueron liberadas de prisión hace años y que están en su casa. Esto es lo mismo», declaró en Ginebra.

Las de Alarcón fueron las primeras declaraciones del régimen de la isla luego de acordar, tras un histórico diálogo con la Iglesia, las excarcelaciones paulatinas de 52 opositores, once de los cuales ya se encuentran en España.

Según cálculos de la Comisión Cubana de Derechos Humanos -que es ilegal, pero tolerada por el Gobierno-, además de las 52 personas de la lista anunciada quedarían otras 115 personas en prisión, aunque otras organizaciones reducen significativamente esa cifra.

Alarcón pidió relativizar los cálculos, ya que «hay personas que fueron capturadas en Cuba después de haber colocado bombas», y reiteró que quienes serán excarcelados «no son disidentes», sino «personas culpables por delitos y por trabajar para potencias extranjeras», lo que «es un crimen en cualquier país».

«Los llamados opositores, si hacen lo que hicieron en Cuba, si lo hacen en Suiza, estarían encerrados por mucho más tiempo; trabajar a las órdenes de un Gobierno extranjero para derrocar el Gobierno de la Confederación Helvética, o el Gobierno de la República Francesa... en Estados Unidos, la pena podría llegar hasta la pena de muerte», declaró.

Se refirió en particular al caso de Fabio di Celmo, un joven italiano que murió en setiembre de 1997 tras un atentado a un hotel de La Habana. «Curiosamente, los críticos nuestros hablan de una lista. ¿Por qué no dicen que están pidiendo la libertad del que asesinó a Fabio di Celmo?», planteó el presidente de la Asamblea.

Paralelamente, Estados Unidos, a través de su representación en La Habana, inició ayer una serie de contactos con familiares de los presos que serán excarcelados bajo el acuerdo con la Iglesia para asesorarlos sobre la posibilidad de que viajen a su país si no quisieran hacerlo a España ni permanecer en la isla.

El objetivo «es revisar la situación actual y averiguar algunos detalles de los planes y preferencias particulares hacia el futuro» de los liberados y sus familiares, explicó desde Washington el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley, al aludir a las reuniones en La Habana.

No obstante, Crowley restó importancia a los contactos al reseñar que suelen realizarse con la disidencia «de forma regular» y que forman parte del «diálogo constante con las familias de los prisioneros políticos».

Según Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco y esposa del preso Héctor Maceda, condenado a 20 años de cárcel, las entrevistas convocadas por la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) en La Habana se celebrarán en pequeños grupos durante toda esta semana.

«Algunos presos políticos no desean viajar y otros dicen que solamente lo harían si es para Estados Unidos, porque una gran mayoría tiene familiares allá, y es lógico que quieras ir a un país en el que tengas la familia, no donde te vayas a encontrar solo», manifestó Pollán.

Por otra parte, la llegada a Madrid, prevista para ayer, de otros ocho cubanos de la lista de 52, fue postergada por problemas en los vuelos, y se espera que puedan partir de la isla entre hoy y el viernes.

Agencias AFP, DPA y EFE

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