6 de diciembre 2011 - 00:00

El régimen de Siria se deja inspeccionar por árabes, pero agrava la represión

Imagen de disidentes del régimen de Bashar al Asad congregados en la localidad de Kafranbel. En una acción siniestra, esbirros del Gobierno ayer arrojaron 34 cadáveres en una plaza de Homs.
Imagen de disidentes del régimen de Bashar al Asad congregados en la localidad de Kafranbel. En una acción siniestra, esbirros del Gobierno ayer arrojaron 34 cadáveres en una plaza de Homs.
Damasco - Siria aceptó ayer recibir a observadores de la Liga Arabe bajo ciertas condiciones, lo que no impidió que continuara la violencia tras ocho meses de represión en los cuales, según informes de la ONU, murieron más de 4 mil personas.

Grupos opositores denunciaron que fuerzas del Gobierno del presidente Bashar Al Asad mataron ayer a 41 civiles, entre ellos 34 cuyos cuerpos fueron tirados en la plaza central de Homs, una de las ciudades que es epicentro de las protestas. Esa información fue suministrada por la organización Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres, que puntualizó que los cadáveres aparecieron en «el barrio oficialista de Al Zahra», luego de que «milicianos progubernamentales» secuestraran a un grupo de opositores.

En tanto, «Siria respondió positivamente a la cuestión de la firma del protocolo» sobre los enviados, indicó el vocero de la cancillería, Yihad Makdesi, que no explicó cuáles serán las cláusulas.

Poco después, el secretario general de la Liga Arabe, Nabil al-Arabi, afirmó que había recibido carta del canciller sirio, Walid Moalem, que expresaba la marcha atrás de Damasco con su anterior rechazo del envío de observadores pero que también contenía «nuevas exigencias».

El régimen de Siria se había negado inicialmente a suscribir el plan de pacificación de la Liga, lo que provocó que los otros 21 países del bloque le impusieran duras sanciones económicas el mes pasado, que se sumaron a otras fuertes penalidades de Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Turquía. La Liga Arabe suspendió la membresía de Siria de la organización el mes pasado, y el 27 de noviembre congeló las relaciones comerciales y las cuentas bancarias que el Gobierno sirio tenga en los países árabes.

El sábado pasado, al lanzar su nuevo ultimátum a Siria, el comité ministerial árabe reunido en Qatar aprobó nuevas penalidades contra Damasco, al poner a 18 funcionarios en una lista negra sujetos a una prohibición de viaje a países árabes y congelamiento de sus haberes en esos Estados.

El panel también llamó a un embargo en la venta de armas a Damasco y a reducir a la mitad el número de vuelos hacia o desde el país con efecto a partir del 15 de diciembre.

Agencias ANSA, AFP y DPA

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