14 de septiembre 2015 - 00:51

El subcomisario que fue asesinado por defender a su tía de una salidera

Fue una salidera brutal. Un plan ejecutado con división de roles. Todo empezó con una víctima marcada adentro de un banco. El día señalado fue el 12 de diciembre de 2011 a las 12.30. Ese día, Alicia, viuda de Pedro Klodczyk, ex jefe de la Bonaerense, tenía que sacar dinero de un banco. Y ahí fue. La acompañaba su sobrino Juan Carlos Klodczyk, subcomisario de la Bonaerense y abogado. Desde que salió del banco empezó la cacería criminal, la emboscada para atacarlos. "Marcadores", "cañeros" y asaltantes entrenados para matar siguieron a las víctimas con un sólo objetivo: robar los 12 mil pesos que había sacado la mujer del banco Provincia de Remedios de Escalada. La persecución quedó registrada en cámaras de seguridad. En una Meriva y en una moto, se movieron los criminales. Una parada ocasional en una parrilla de Esquiú y Perón de Lanús fue la oportunidad que aprovecharon los delincuentes para ejecutar el final del plan. El tiroteo fue feroz. Hubo tantos disparos y todo fue tan sanguinario que, al principio, se pensó que no había sido un robo común. Se especuló con otras hipótesis. Se habló de venganza, se habló de un crimen mafioso. Pero no era así. Se había tratado de una salidera con una mínima diferencia con tantas otras: la víctima había sido un subcomisario de la policía y su tía.

Con cruces telefónicos y el seguimiento de las imágenes de las cámaras callejeras, la fiscalía 2 de Lomas de Zamora identificó a los presuntos asesinos y ordenó su captura. La historia se olvidó en el tiempo hasta que se supo que uno de los acusados había muerto en un tiroteo con un policía en La Plata tras un intento de robo similar.

Los otros acusados fueron detenidos y los mandaron a juicio. Pero en el debate, la fiscal de juicio no los acusó y se fueron libres. La familia del subcomisario puso el grito en el cielo. Desde el minuto uno estaban convencidos que los criminales eran los detenidos. Entonces apelaron ante la Cámara de Casación Penal. Pidieron que a los sospechosos se los condene y se los vuelva a detener porque la prueba era abrumadora.

La Casación le dio la razón a la familia Klodczyk, revirtió el fallo y condenó a dos hermanos de apellido Vicente como los autores del homicidio.

Adrián Vicente, uno de los ahora condenado, había caído preso a los 15 días de haber sido absuelto y liberado en el juicio, con lo que ya está detenido. Su hermano, Silvio, anoticiado de la condena de la Casación se presentó en Tribunales y apeló ese fallo. Hasta que el nuevo veredicto no quede firme, seguirá libre.

Los jueces de la Casación Bonaerense le ordenaron a los integrantes del TOC 2 de Lomas de Zamora que les fije una pena a los ahora condenados, que deberá ser de entre 10 y 25 años, que es lo estipulado por el Código Penal para el delito de homicidio en ocasión de robo.

Las pruebas más relevantes contra los condenados son que sus celulares y el de Hernán Ramírez, el tercer acusado que murió en un tiroteo cuando estaba prófugo, fueron ubicados operando en antenas correspondientes al banco al que había concurrido la víctima y en el lugar del crimen.

Además, un comerciante que conocía a los hermanos Vicente reconoció al menor de ellos en una de las imágenes captadas por las cámaras del banco, mientras que el director de seguridad de la sucursal vio a Adrián Vicente junto al luego fallecido Ramírez en el interior de la entidad, el día del hecho.

De sospechosos a absueltos, de absueltos a condenados.

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