12 de febrero 2014 - 00:00

El Trébol de la suerte

Irlanda parece haber cambiado su destino: derrotó a Gales por 26 a 3 y avanza en busca de la corona

Verde esperanza. Paddy Jackson marcó el segundo try de Irlanda en el categórico triunfo frente a Gales.
Verde esperanza. Paddy Jackson marcó el segundo try de Irlanda en el categórico triunfo frente a Gales.
¿Qué diferencia hay entre aquél Irlanda del papelón en el Seis Naciones 2013 y éste? ¿Por qué a mediados del año pasado era un seleccionado sin rumbo y ahora es un equipo más que respetable? ¿En qué cambió? Los nombres son prácticamente los mismos. Pero la cabeza es otra. El entrenador Joe Smith le devolvió el espíritu ganador a este equipo que ya había dado algunos síntomas de mejoría en los tests de finales del año pasado frente a Australia y Nueva Zelanda.

Este arranque prometedor en la competencia europea confirma aquellas buenas señales. Un triunfo aplastante sobre Escocia y una soberbia actuación, también con victoria ante el bicampeón Gales, expresan que hubo un click dentro del grupo. Se nota en el juego y en la actitud. Frente a El Dragón jugó un partido perfecto. Casi a la plenitud de sus posibilidades técnicas construyeron un 26 a 3 elocuente. Con un dibujo táctico muy inteligente, evitaron jugar por el medio, en donde los galeses se hacen más fuertes. Los obligaron a jugar con los backs y ahí es donde El Dragón mordió el anzuelo, jugando incómodo y regalando la ovalada en cada intento de incursión ofensiva. El liderazgo de O'Dirscoll (un placer verlo jugar) más la puntería de Sexton hicieron el resto. Palo y a la bolsa. La punta es verde.

Pero también lo es azul. Porque Francia hizo lo que debía y derrotó a Itala 30 a 10. Sin arriesgar demasiado, los galos se encargaron de someter en terreno y posesión a su rival desde el inicio del partido. Aun así, la diferencia recién la logró en el complemento, merced a un gran trabajo de los forwards.

El que se recuperó de la derrota de la jornada inicial fue Ingla-terra, al imponerse 20 a 0 en Murrayfield ante Escocia. El resultado se puede explicar con una palabra que diferencia a ambos: jerarquía. La que tuvo La Rosa para acertar decisiones cada vez que pisó el campo contrario y la que le faltó a El Cardo para no caer en la telara-ña que le tejió la defensa inglesa. Con este triunfo Inglaterra manda un claro mensaje: va por el título que se le escapó el año pasado.