21 de agosto 2009 - 00:00

El trigo, sin humedad ni precio

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2010. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de porcentaje o arrendamiento en campos de terceros.

El cultivo de trigo se encuentra en plena etapa de macollaje en la zona, momento en que se define la cantidad de espigas que pueden llegar a desarrollar por planta y por hectárea. La cantidad final de espigas dependerá de las condiciones de humedad y de desarrollo que encuentre el cultivo de aquí en más.

Desde la siembra, el cultivo contó con buenas condiciones de desarrollo en general. La realidad actual es que falta humedad, pues ya se agotaron las reservas aportadas por las lluvias de junio y julio pasados. En la etapa siguiente, de encañazón, el requerimiento de humedad por parte del cultivo aumenta considerablemente, y si hay déficit hídrico, cae el potencial de rinde.

La superficie sembrada cayó respecto de la última campaña cerca de un 30%. La razón fue la desacertada política de retenciones y de intervención de los mercados, sumado al importante descuento que recibía el productor respecto del precio de paridad de exportación. Sin una referencia creíble para proyectar el valor del trigo al momento de la cosecha, muchos productores optaron por no sembrar. Sólo con un anuncio de baja importante en las retenciones de la nueva cosecha y la liberación de exportaciones de trigo, hubiera crecido la siembra, y sin costo fiscal, puesto que de todas formas, sin saldo exportable no hay ingresos por retenciones. Pero la realidad es otra, y el área cayó de manera importante.

Las proyecciones muestran resultados bastante parecidos en trigo y soja para siembras por administración. Si bien el maíz muestra proyecciones mejores que trigo y soja, el riesgo de falta de humedad en floración durante el mes de enero es una seria limitante para el maíz en la zona. Las proyecciones para siembras en campos arrendados son de quebranto en el rango bajo de rindes.

Existe una importante restricción financiera por el quebranto provocado por la sequía. La mayoría de los arrendamientos se negocian con pago a cosecha por la mayor parte y un mínimo adelanto, o bien a porcentaje, con escalas según rinde. Los productores necesitan recurrir a financiación para encarar la siembra, ya sea de proveedores o de bancos. El panorama es difícil, y además de humedad para el trigo, hace falta precio para los granos, con políticas que estimulen la producción con transparencia en los mercados y en la formación de precios.

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