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El triunfo de Bolsonaro encumbra en el poder a los evangélicos
EL MOVIMIENTO NEOPENTECOSTAL EXPANDE SU INFLUENCIA EN AMÉRICA LATINA - Los analistas advierten que el presidente electo adoptará como propios los intereses de esta comunidad en debates clave como la educación sexual y la identidad de género.
INÉDITA. Jair Bolsonaro y el pasor Magno Malta rezando tras el triunfo electoral del domingo.
"Hubo un desplazamiento brutal y muy veloz en los años 70, con mucha gente migrando a las favelas o villas miseria. Son lugares donde históricamente la Iglesia católica no hacía pie, porque estaba acostumbrada a instalarse en el centro, repetir el modelo como el de la Plaza de Mayo, donde conviven los tres poderes, el religioso, el político y el financiero. La Iglesia tiene mucha dificultad en ir a sitios donde no hubo ningún tipo de planificación urbana, sin centro y caótico", explica la periodista Oualalou, sobre el terreno fértil que significaron los barrios pobres para el crecimiento de la fe neopentecostal.
Ello, sumado a la ausencia del Estado. "Hay una educación que no funciona bien, casi no hay acceso a la salud, no hay lugar ni para relajarse", agrega. "Cuando abre una iglesia evangélica es, primero, un lugar de sociabilización, y también de asistencia y protección", comenta.
De acuerdo con un estudio de Pew Research Center, América Latina aloja el 40% de la población cristiana del mundo, unos 425 millones de creyentes, de los cuales el 20% de declaró evangélico, un salto enorme del 3% de décadas atrás.
"Están arriesgando la separación de iglesia y Estado y están logrando expandir el tamaño del electorado conservador e inflexible en diversos temas", indicó Javier Corrales Dr. y profesor de Ciencias Políticas en el Amherst College, Massachusetts, a Ámbito Financiero.
"Toman posturas en políticas públicas, seleccionan deliberadamente qué batallas adoptan y cuáles obvian, apoyan y rechazan candidatos, se movilizan para votar, disponen recursos, coordinan entre sí para tener posturas comunes", agrega el experto. "Son en parte una respuesta al crecimiento del secularismo a la irreligiosidad. Desde el surgimiento de los partidos democrata cristianos en América Latina, no hemos visto una movilización política religiosa tan contundente como lo que estamos viendo ahora con los evangélicos", concluyó.
El movimiento neopentecostal, también llamado Carismático, se ha colado con éxito en las discusiones acerca del aborto, los derechos de los homosexuales y la tipología familiar, al mismo tiempo que surgen como alternativa a las élites gubernamentales, carcomidas por escándalos de corrupción. Así, el pastor Jimmy Morales abrazó la presidencia de Guatemala en 2015, y uno de sus colegas de Costa Rica, Fabricio Alvarado, estuvo a punto de lograrlo en abril pasado. El electo mandatario de México, Manuel López Obrador, se acercó a los ultraconservadores de Encuentro Social para garantizarse el triunfo -aunque luego lo desechó-, y se le adjudica a los pentecostales el fracaso del referendo de paz en Colombia en 2016. En Venezuela, Nicolás Maduro ha rezado en público con pastores, en Chile ya cuentan con una bancada y avanzan de a poco, mientras que en Uruguay se investiga a la senadora del Partido Nacional, Verónica Alonso por sus vínculos con la Iglesia Misión Vida.
Bolsonaro le aporta nuevos bríos y la experiencia demuestra que el crecimiento la región no se detendrá.


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