5 de diciembre 2014 - 00:00

El último adiós

 "No podía no venir". La frase la dijo Lorena, la mujer que manejaba el auto en el que iba Luciano cuando los chocó un ladrón, a la salida del velatorio del chiquito de 12 años que murió a causa de las heridas que sufrió en el accidente. "Yo sé que no es mi culpa, pero era mi responsabilidad porque lo tenía que llevar a su casa", dijo la mujer consternada. Además aseguró que no pudo hablar con la madre de la criatura y que tiene "un dolor en el alma" por lo ocurrido.