El bitcoin aparece ante nuestros ojos como la tercera gran disrupción tecnológica luego de la PC e internet. Lanzado a principios de 2009 con el objeto de no depender de terceros y permitir transacciones a través del uso de un software de código abierto, su utilización como divisa depende de su aceptación como moneda por parte de los diferentes gobiernos.
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Con el avance de las tecnologías, estamos viviendo un proceso de desmaterialización del dinero a través del uso de las tarjetas de crédito y de la utilización del Home Banking.
El bitcoin supone ser un medio de intercambio similar al dinero mercancía. Muchos lo comparan con el oro ya que posee cierta escasez, no resulta fácil de crear y se requiere de un sistema de minería para hallarlo. El objetivo de sus creadores es el de la posibilidad de realizar transacciones sin intervención de intermediarios.
Con respecto al sistema bancario la ventaja estriba en la rapidez con que son validadas las transacciones. Mientras que un depósito bancario puede tardar en efectivizarse entre 24 y 72 horas, en el sistema bitcoin la transacción se notifica al mundo inmediatamente y demora no más de 60 minutos en validarse. Por otro lado, las comisiones a abonar a través del sistema bitcoin son mucho más bajas en comparación a las comisiones que se perciben a través de sistemas de pago electrónico o transferencias internacionales como Paypal y Western Union.
Sin embargo, el uso del bitcoin registra algunos inconvenientes. Es considerado como una economía experimental y no se recomienda utilizar divisas criptográficas como medio de ahorro. Si bien no hay inconvenientes en transferir bitcoin de un usuario a otro, el problema radica en la dificultad de conversión a otras divisas. Su valor es muy oscilante y se encuentra a merced de los cambios en la oferta y la demanda provocados por las opiniones en contra, la prensa negativa que recepta casos de que su nivel de seguridad falló y las limitaciones en su uso que imponen los diferentes países.
La PC permitió a usuarios comunes utilizar la tecnología para resolver problemas diarios dentro de las áreas laborales y fuera de ellas. Internet, por su parte, permitió la comunicación en línea y en tiempo real posibilitando el desarrollo de una comunicación democrática a lo largo de todo el mundo. Por último, el sistema bitcoin une las ventajas de ambas y permite descentralizar los sistemas de control de transferencias, los cuales vuelven a quedar en manos de los propios usuarios.
CONSEJOS PARA OPERAR:
• Ofrezca productos y servicios a cambio de bitcoins.
• Adquiera criptodivisas a un vendedor independiente (grupos de Facebook).
• Use un exchange online (Ripio, Xapo, SatoshiTango, Bitexla, entre otros), que ofrecen servicios de compra, venta y wallet para guardar las divisas.
(*) Centro de Divulgación Tecnológica. Fundación UADE
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