23 de junio 2011 - 00:00

El vice: efecto dominó sobre el dispositivo K

Jorge Capitanich, Juan M. Abal Medina, Gabriel Mariotto, Julián Domínguez, Amado Boudou, José Pampuro
Jorge Capitanich, Juan M. Abal Medina, Gabriel Mariotto, Julián Domínguez, Amado Boudou, José Pampuro
La ola que envolvió a Jorge Capitanich los últimos tres días completó un ciclo natural: creció, se divulgó como una verdad implacable y se fue, con las horas, difuminando. El chaqueño pasó por Casa Rosin que se despeje la intriga por el vice de Cristina de Kirchner.

Con visibilidad, perseguido por elucubraciones, Capita cumplió un trámite que en silencio repitió la mayoría de los gobernadores: pasar -en persona o vía intermediario- por Balcarce 50, o notificar por teléfono, su lista de diputados y senadores nacionales.

El chaqueño se retiró de Casa de Gobierno sin ver a la Presidente. En un despacho K decían, ayer, que nunca estuvo previsto un mano a mano. Sin embargo, cerca de Capitanich se atribuyó el desencuentro al accidente que sufrió la Presidente (ver pág. 2). Podrían encontrarse hoy.

El gobernador -que anteayer dominó las charlas como potencial elegido- estuvo con Florencio Randazzo y Juan Manuel Abal Medina. Un truco gallo donde dos, al menos, integran el pelotón de los potenciales escoltas de la Presidente.

Para respetar el protocolo de las listas también paseó por Casa Rosada José Alperovich, gobernador de Tucumán, que a principios de año cuerpeó para entrar en la grilla de los posibles vice pero desde Balcarce 50 le avisaron, sin contemplaciones, que archive esa ilusión.

Más: este mediodía, idéntico circuito seguirá Juan Manuel Urtubey, cacique de Salta, e improbable -a pesar de que se lo mencionó en otros tiempos- candidato a vice. Simple: mostrar las boletas del FpV ante los ojos de los delegados de la Presidente.

En la recepción se turnaron Carlos Zannini, Randazzo y Abal Medina. La semana pasada, Luis Beder Herrera (La Rioja) arrimó su oferta. Lo mismo hizo el misionero Maurice Closs. El pampeano Oscar Jorge negoció, a la distancia, la tira que presentará el FpV en su provincia.

Pero a pesar del desfile de gobernadores, todavía está pendiente una cita esencial: la de Cristina de Kirchner con Daniel Scioli. Hasta anoche, según avisaban en La Plata y en Casa Rosada, no estaba agendada pero -por la cercanía- podría producirse en cualquier momento.

Hasta que se corone esa cita, la resolución de varios renglones del dispositivo K estará taponada. Veamos:

  • El vice bonaerense, aunque el gobernador fantasee con José Pampuro o Cristina Alvarez Rodríguez, no se despejará hasta que se siente frente a frente con la Presidente. Scioli confió desde el primer momento en encontrar un nombre que la Presidente acepte. Pero no tuvo, por ahora, ninguna certeza. La eventual designación de Gabriel Mariotto, el nombre que menos simpatiza al sciolismo, implicaría un cambio en un área clave K: la de medios. Lo mismo ocurre con Randazzo o Julián Domínguez, dos nombres que siguen en la grilla de posibles vices pero que aparecen, además, como oferta legislativa o para continuar, con tareas mayores, en un eventual futuro gabinete cristinista. Es más: el alejamiento de Aníbal Fernández, que se vocea dentro de Casa Rosada, para sentarse en un escaño de Diputados o del Senado, dejaría vacante la apetecible jefatura de Gabinete. 

  • Pampuro, a su vez, deja una de las dos bancas senatoriales por Buenos Aires -la otra la ocupa Eric Calcagno-. Encontró en Scioli la promesa de un lugar en su futuro Gobierno luego de que le notifiquen, no sin maldad, que Cristina no lo contemplaba para reelegir como senador nacional. El «Pepe» de Lanús niega haber escuchado ese veto. Aníbal F. pensaría en ese despacho que libera el jujeño aunque se lo menciona, también, como senador, donde también se apuesta a Domínguez con Diana Conti por el cupo femenino.

  • A Mariotto se le atribuyen otros destinos, un poco sutil procedimiento para alejarlo de la vice bonaerense. Se desatan, en las horas finales, teorías imaginativas: una de ellas, ayer, hablaba de Jorge Taiana como compañero de fórmula de Scioli. Fue promovido, hace meses, por el Movimiento Evita y la Corriente Nacional de la Militancia (CNM). El excanciller se fue en malos términos del Gobierno pero no hizo como la mayoría de los ex ministros: se mantuvo dentro del armado K. 


  • El mapeo general de las candidaturas, que paraliza el armado bonaerense -se avanza con las listas de legisladores provinciales pero habrá, más adelante, un filtrado con vetos, exclusiones y agregados- podría, también, convulsionarse con la bajada de Abal Medina a quien, de todos modos, se lo sigue promoviendo, en particular desde los sectores juveniles, como el vice «perfecto» de Cristina porque explicita el recambio generacional que dice promover la Presidente. Sin ese componente «joven» aparece Héctor Icaruziaga, recurrente candidato a ministro, supuesto portador de secretos cristinistas que en sus ratos libres se suele desempeñar como titular de la SIDE. Las opciones de Alicia K y Nicolás «Tito» Fernández, agitadas en algunas oficinas, además de un extremo purismo y encierro K destrozarían la estadística al imponer una fórmula proveniente de una misma provincia: Santa Cruz (a pesar del pasado bonaerense con el que años después se reencontró la Presidente).
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