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Electricista de Picasso también hereda cuadros
La existencia de un lejano parentesco entre Le Guennec y Bresnu se conoció a raíz del aplazamiento de la venta de la colección de Picasso que poseían Bresnu y su viuda, Jacqueline, inicialmente prevista para hoy en la casa de subastas Drouot. Fuentes del Etude Blanchet, organizador de la venta de la colección del último chofer del pintor malagueño -Maurice Bresnu, alias «Nounours» (oso de peluche), fallecido en 1991- explicaron que en un principio ignoraban la existencia de ese parentesco.
«No sabíamos. No estábamos al corriente», de todas formas «son dos asuntos diferentes», subrayaron. La venta fue aplazada «a petición de uno de los herederos» de Jacqueline Bresnu, fallecida en 2009, no por la Policía, ni por ningún miembro de la familia Picasso, recalcaron. La subasta, que podría celebrarse dentro de unos meses, incluye alrededor de 150 obras, cerca de la mitad procedentes de la llamada colección «Nounours», y el resto de otras colecciones particulares.
Todas ellas habían sido autentificadas por Maya Picasso, hija del pintor malagueño, recordaron las fuentes.
El chofer de Picasso y su esposa no tenían hijos y hubo que hacer una búsqueda genealógica para encontrar a todos sus herederos, pues «visiblemente no había contacto entre ellos», precisaron las fuentes.
Es también lo que contó al diario Le Parisien Pierre Le Guennec, quien aseguró que pese a ser vecinos y parientes lejanos de Jacqueline Bresnu, se frecuentaban poco.


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