27 de mayo 2011 - 00:00

Empresarios, con Cristina, a México

(Grupo más nutrido, banqueros y directivos de la Bolsa, la acompañarán a Roma)

Una reducida delegación de empresarios acompañará a Cristina de Kirchner en la gira por México que emprende mañana, postergada en abril por razones de salud. A la capital azteca viajarán el presidente (José Ignacio de Mendiguren) y el vice primero (Federico Nicholson, de Ledesma), de la Unión Industrial Argentina (UIA), y también representantes de sectores que van de los textiles a la informática. Sin embargo, muchos decidieron no tomar parte de la excursión por haber estado ya en México en abril, cuando el canciller, Héctor Timerman, cumplió con muchas de las actividades comerciales que estaba previsto que desarrollara la entonces ausente presidente.

En sentido inverso, para el segundo tramo del viaje a Roma -adonde la Presidente llegará el martes- se sumará una de las habituales y nutridas misiones comerciales que organiza Cancillería, y que contará con representantes de sectores tan diversos como el Merval, los bancos y las pymes industriales.

La mandataria se desplazará en un jet biturbo de diez plazas, alquilado a una empresa privada. Con la misma máquina cruzará el Atlántico rumbo a Italia, y regresará desde allí a Buenos Aires. Todos sus ministros (y, obviamente, los empresarios) volarán en aviones de línea, incluyendo a Timerman, que se desplazará a la capital azteca desde París.

En México, además de los actos protocolares, que incluyen la firma de dos convenios con su par Felipe Calderón, relativos a la agricultura, la ganadería y la pesca, Cristina comerá con un grupo de fuertes empresarios mexicanos, a los que intentará convencer de las bondades de invertir en la Argentina.

Esa actividad fue organizada por el magnate Carlos Slim Helú (Telmex, América Móvil), en un reciente viaje casi secreto a Buenos Aires, durante el cual se entrevistó con la Presidente y luego cenó en la casa de un amigo argentino con De Mendiguren, Cristiano Rattazzi (Fiat) y Eduardo Eurnekian (Aeropuertos 2000), entre unos pocos empresarios más.

Entre los ejecutivos argentinos que se autoexcluyeron de la travesía mexicana se cuenta Luis Betnaza, vice segundo de la UIA y uno de los hombres clave del grupo Techint; decidió no formar parte de la delegación argentina, pese a que su presencia en México había sido oficialmente anunciada por la central fabril.

La ausencia de Techint en este viaje sólo se explica por el largo enfrentamiento que mantiene con el Gobierno, que se agudizó a partir del intento de la ANSES de nombrar directores en Siderar en función de su participación accionaria.

De otro modo no se entiende que el principal inversor argentino en México se automargine del viaje. Tal como le dijo a este diario la semana pasada una alta fuente de Techint, «no hay diálogo ni comunicación alguna con el Gobierno»; muchos -a ambos lados de la trinchera- habían visto esta gira como una oportunidad de acercar a las partes. No sucederá.

Desde la empresa explicaron que, al haber una sola actividad oficial (el lunes al mediodía, en el palacio presidencial Los Pinos, donde se firmarán los acuerdos mencionados) «no tenía sentido viajar». En relación con el posible acercamiento con el Gobierno, la fuente dijo: «No hace falta viajar a México para acordar; no haríamos ese viaje con ese solo propósito».

La comida organizada por Slim -que sigue prometiendo, sin cumplir hasta ahora, inversiones por u$s 1.000 millones- con la Presidente tampoco iba a contar como invitados a empresarios argentinos, incluyendo a Betnaza.

México es uno de los principales compradores de automóviles de la Argentina (detrás de Brasil); la intención de este viaje es expandir el comercio bilateral a sectores como la informática, para lo que se dará la puntada inicial para la creación de un Centro Virtual de Nanotecnología Mexicano-Argentino.

En la actualidad, el comercio bilateral asciende a cerca de u$s 3.500 millones anuales; en abril Timerman -que viajó a México para cumplir en parte las actividades que no pudo desarrollar la Presidente- afirmó que en pocos años ese monto debía al menos triplicarse. El balance comercial es desfavorable a la Argentina en u$s 600 millones.

Luego de un encuentro con intelectuales mexicanos, la presidente abordará un vuelo directo a Roma, donde la esperarán -entre otros- Rattazzi y De Mendiguren, pero también Sergio Einaudi, veterano y semirretirado ejecutivo de Techint radicado en la península, además de una nutrida misión comercial organizada por Cancillería.

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