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Empresas perdieron $ 19.000 M por fraude
• Cada compañía debió resignar el 5% de su facturación

La cifra exhibe la magnitud de las estafas a las que están expuestas las firmas locales y, según el relevamiento, representa una amenaza para la rentabilidad empresaria.
«Muchas compañías, sobre todo las pymes, para ahorrar costos, prefieren no adoptar medidas de prevención de fraudes. Pero no se dan cuenta de que finalmente el costo de este tipo de maniobras es superior al que les significa invertir en mecanismos de control», dijo a este diario Diego Cano, director de FTI Consulting para la Argentina. Pese a la gravedad de la situación, las compañías argentinas se muestran indiferentes: la mayoría no lleva a cabo denuncias al detectar casos de fraude. «Muchas empresas locales son conscientes de que pierden dinero en este tipo de estafas, pero consideran que si el nivel de pérdidas es relativamente razonable y deja un buen margen de ganancia, es preferible seguir adelante de esa manera. Temen que se filtren los casos de los que son víctimas y que esto pueda afectar negativamente a su imagen, mostrándolas públicamente como débiles», agregó.
El fraude más común es el de apropiación indebida de activos de la empresa, que representa el 90% de los casos registrados. Otra maniobra, que implica grandes pérdidas para las firmas, es el falseamiento de los informes financieros. El estudio revela que este tipo de delitos es el más difícil de descubrir, porque es efectuado por el personal de mayor jerarquía. Finalmente, la corrupción también aqueja a las firmas locales. El caso típico de este tipo de estafa son los denominados «peajes», comisiones que se cobran a la hora de concretar contratos, por ejemplo, en el caso de las licitaciones.
Expuestos
Los sectores más expuestos son el de minería, petróleo y gas, construcción, tecnología, manufactura, agricultura, bancos y servicios financieros, y comercio. «Se trata de los sectores donde se concretan compras en gran escala», explica Cano.
Según el especialista, en los Estados Unidos, luego del caso Madoff, se ajustaron los mecanismos de control y ahora es más difícil llevar adelante maniobras fraudulentas allí que en la Argentina. «Hoy los empresarios locales están más expuestos que los estadounidenses porque allí la mayoría de las firmas cotiza en Bolsa, lo que las obliga a mantener cierto grado transparencia», sostuvo el especialista.
A su vez, el informe señala que también en las medidas de control se cometen fraudes. Por eso, recomiendo a las firmas no confiarse exclusivamente en una sola auditoría para detectar irregularidades
y llevar adelante controles «sorpresa». «Lamentablemente, muchos profesionales argentinos han desarrollado habilidades para sortear las reiteradas crisis que vivió el país. Así como son más hábiles para su profesión, también lo son para cometer delitos», concluyó Cano.


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