12 de agosto 2016 - 00:12

En Brasil anticipan que en 2017 el peso perderá frente al real

• ESTO FAVORECERÁ A LAS EXPORTACIONES ARGENTINAS Y ATEMPERARÁ EL DÉFICIT COMERCIAL
Un bálsamo para las quejas de la UIA son las mejores perspectivas macro del vecino país. Se proyecta una depreciación del 12% del tipo de cambio bilateral. Además la economía volverá a crecer.

Dos buenas noticias provenientes de Brasil mejorarán, en algo, el malhumor de los industriales argentinos y atemperarán las presiones sobre el equipo económico, sobre todo en las negociaciones con el vecino país. Por un lado los principales economistas brasileños proyectan para el próximo año un crecimiento de la economía de por lo menos un 1% (este año el PBI caería más de 3%). De modo que si bien no se espera una fuerte demanda de importaciones de productos argentinos la reactivación asegura que la oferta excedente del poderoso aparato manufacturero brasileño se redireccione y quite presión sobre el mercado argentino. En relación con la Argentina sus pronósticos arrojan una caída del PBI de más del 1% este año y un crecimiento de más del 3% en 2017.

Pero por otro lado, los analistas estiman frente a este contexto macro que el real le ganará al peso. Es decir que habrá una mejora competitiva del tipo de cambio bilateral a favor de la Argentina. Para fines de 2016 proyectan que el dólar en Argentina cotizará en torno a los $ 16,2, mientras que al cierre del 2017 lo haría en $19,5, o sea, una devaluación nominal de más del 20%. Mientras que el tipo de cambio en Brasil pasaría de un 3,25 a 3,50 reales por dólar a fin del próximo año, lo que representa una depreciación del 7,7%. Esto implica una mayor fortaleza del real frente al peso lo que abarata las exportaciones argentinas y encarece las brasileñas. Según estas estimaciones la mejora rondaría el 12% al pasar el tipo de cambio bilateral de 4,98 pesos por real a 5,57 al final del próximo año.

Trabajan además en el caso argentino con una estimación del 44% de inflación para este año y del 23% para el próximo; mientras que para Brasil, del 7,2% en 2016 y 4,8% para el que viene. De modo que la apreciación real del tipo de cambio es mayor en Brasil favoreciendo la competitividad argentina.

De todos modos vale señalar que tanto para la Argentina como para Brasil los niveles de los tipos de cambio real están por debajo del nivel de comienzos de 2014. En el caso argentino algunos sectores logran compensar esta realidad y tienen más margen que otros debido a la mejora de los términos de intercambio y la rebaja de las retenciones a las exportaciones. Otros, en cambio, enfrentan una realidad totalmente distinta y ello se refleja en el tenor de los reclamos de las entidades fabriles.

Los analistas brasileños no esperan una mejora sustancial de la situación fiscal argentina, proyectando un deterioro de las cuentas externas, con déficit comercial y de cuenta corriente, y un aumento de la deuda pública en términos del PBI. Tampoco esperan una avalancha de inversiones extranjeras, solo una mejora.

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