29 de enero 2013 - 00:00

En busca de la cadena de culpables

Río de Janeiro - Un Brasil en shock lanzó ayer una frenética búsqueda a los culpables del incendio en una discoteca del estado de Río Grande do Sul, que dejó este domingo por lo menos 231 víctimas mortales y más de un centenar de heridos, de los cuales 80 se encuentran graves.

«Alguien eludió la ley. No es posible que las autoridades no hayan visto los problemas de seguridad allí», afirmó ayer el comentarista Luiz Fernando Correa, del canal televisivo GloboNews.

Detenidos

La «lista negra» de posibles responsables de una de las peores tragedias de la historia del país es múltiple, y aumenta en la medida en que se van conociendo los relatos de los supervivientes. Sobre la base de estos testimonios, la Policía detuvo ayer a dos de los propietarios de la discoteca Kiss y a dos integrantes del grupo musical que se presentaba en el lugar, cuyo vocalista habría lanzado una bengala que hizo prender fuego al techo de la discoteca, hecho de material altamente combustible y tóxico (ver nota aparte).

Los relatos coinciden en varios puntos: el lanzamiento de la bengala fue la causa del incendio; los ocupantes de la discoteca no encontraron rutas alternativas de fuga, y trataron todos de salir por la puerta principal; los agentes de seguridad contratados por el lugar intentaron inicialmente impedir la salida de la gente, exigiendo pruebas de que habían pagado sus facturas.

«Los agentes de seguridad cerraron las puertas, porque querían el comprobante del pago. Luego, las abrieron, pero las puertas estuvieron cerradas durante más o menos un minuto y medio», afirmó Jonathas Castilhos, quien logró escapar ileso de la discoteca.

También llueven críticas a la decisión de los propietarios del local de utilizar como aislamiento acústico un tipo de espuma altamente tóxico: según los bomberos, alrededor del 80% de las víctimas murió por asfixia.

La Policía busca confirmar, por otra parte, las sospechas de que el salón no cumplía las normas del Cuerpo de Bomberos. Según el comandante del Cuerpo de Bomberos de la región de Santa Maria, Moisés da Silva Fuchs, la autorización para el funcionamiento de la discoteca había expirado en agosto del año pasado, y hay relatos de que al menos uno de los extintores de fuego del lugar no funcionó.

«Habíamos lanzado la bengala durante una de las canciones, y, en el medio de la otra, me di cuenta de que había fuego. Nuestro percusionista intentó lanzar agua, pero el fuego aumentó. Vino un agente de seguridad con un extintor, pero no funcionó», relató el músico Rodrigo Martins, uno de los integrantes del grupo Gurizada Fandangueira, que perdió en el incendio a uno de sus integrantes, Danilo Jacques.

Críticas

El gobernador de Río Grande do Sul, Tarso Genro, consideró injustas las críticas a la escasa fiscalización del Estado sobre las condiciones de seguridad de las discotecas.

«En algunas ocasiones no se trata de fiscalización, sino de una legislación que no es obedecida. El Estado no está preparado para reaccionar ante ciertas cosas, como la decisión de prender un equipo pirotécnico en un ambiente cerrado. A mi juicio, esto debería estar prohibido», dijo.

Agencia DPA

Dejá tu comentario