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En el fondo de todo, las obras sociales
La exposición fue a media tarde y siguió a otra que protagonizaron las segundas líneas de las tres centrales sindicales a media mañana, con el análisis hasta esa hora del alcance de la medida. En el salón Felipe Vallese de la sede de Azopardo de la CGT, Moyano y sus colegas ocuparon buena parte de la conferencia en atacar al Gobierno y en minimizar la influencia de los cortes de tránsito promovidos por partidos de izquierda en el acatamiento de la huelga.
Para Moyano fue "muy, pero muy importante" el grado de adhesión al paro, y retomó una costumbre propia de décadas atrás de arrimar porcentajes: "En muchos casos superó el 90, 95, 98 por ciento...", aventuró. Le reclamó sobre esa base a Cristina de Kirchner que "preste atención a lo que expresa la gente con este tipo de medidas" y pidió que "la inteligencia le alcance para empezar a dar respuesta a los reclamos".
Respuesta a Capitanich
También procuró contestarle al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien por la mañana había realzado el protagonismo de Barrionuevo al asignarle el rol de nuevo líder del movimiento sindical opositor, y en particular de las agrupaciones de izquierda. "Es parte de los chistes permanentes que hace el ministro".
El aludido Barrionuevo fue durante todo el día protagonista involuntario. No sólo Capitanich buscó convertirlo en símbolo de la protesta, sino que entre los mismos organizadores el ferroviario Rubén "Pollo" Sobrero declaró sobre la participación del gastronómico en la medida: "Me revuelve el estómago". "A mí me enseñaron a volar como las águilas y no a arrastrarme como las víboras", fue la frase de Barrionuevo para eludir una confrontación. Y hasta el líder de los peones rurales de UATRE, Gerónimo Venegas, se quejó de la ausencia del gastronómico en la conferencia matutina: "Debe estar durmiendo".
El líder del sello "Azul y Blanca" también se refirió al supuesto vínculo del paro con partidos de la oposición: "Con la historia que tiene el movimiento obrero, lo único que falta es que pequeños pigmeos piensen que algún político nos dice lo que tenemos que hacer".


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