Hombre clave en el armado político de José Luis Rodríguez Zapatero, Jesús Caldera visitó Buenos Aires de cara a las elecciones del Parlamento Europeo que tendrán lugar el próximo 7 de junio. El ex ministro de Trabajo (2004-2008) encabeza ahora la estratégica Fundación Ideas, principal «think tank» del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en momentos en que el Gobierno de Zapatero se encuentra sacudido por la crisis económica que muestra a España como uno de los países más afectados de Europa. El siguiente es el diálogo mantenido con Caldera.
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Periodista: Muchos analistas marcan que, en España, hay un consenso básico entre el PP (conservador) y el PSOE en cuanto al rumbo económico. ¿Las propuestas ante la crisis son muy distintas entre ambos partidos?
Jesús Caldera: Totalmente. España es un buen modelo de diálogo social sólo cuando gobierna el Partido Socialista. Claro que hay diferencias, esta crisis es ideológica, no de decisiones económicas. Durante 30 años, los neocon han venido defendiendo un modelo de no regulación, codicia y egoísmo. El resultado es un mundo peor. Estos que han provocado la crisis ahora tienen una receta. Después de los bonos de u$s 300 millones, los hedge funds -todo opaco- ahora nos dicen que hay que reducir el gasto social y flexibilizar los mercados de trabajo. Nosotros vamos a apostar por una economía con recursos públicos para atender a los más necesitados, sin reemplazar al mercado por el Estado.
P.: Pero fue el Gobierno de Felipe González el que comenzó con una era de privatizaciones, lo que provoca elogios entre los sectores liberales argentinos.
J.C.: No tiene nada que ver un liberal argentino con Felipe González. Si es un liberal de los de (Carlos) Menem, del 1 a 1, le diría que llevó a su país a la tragedia. Si es un liberal que dice que no intervenga la política, de la escuela de Chicago, es quien provocó el «corralito» aquí. Nosotros, claro, que hemos tomado medidas flexibilizadoras pero manteniendo garantías para los trabajadores. Un país cohesionado, con mejor capital humano sin incrementar el gasto público se juega en las elecciones del Parlamento Europeo. Hay dos modelos. Aquél que quiere reducir la protección social y las pensiones porque generan déficit, y el de las políticas sociales proactivas.
P.: Si ello es así, ¿cómo explicaría que los partidos liberales y conservadores estén mejor perfilados en Europa?
J.C.: Los gobiernos de derecha están usando los recursos públicos de un modo keynesiano, como lo hace el Gobierno de España. Los propios neocon son hipócritas porque defendían el individualismo y se han ido corriendo a pedir a «papá Estado» que salve a los bancos, las compañías de seguros y las automotrices. Thatcher y Reagan crearon las bases de este crecimiento de la burbuja. ¿Cómo salimos de ella? Con nuevos parámetros económicos, yendo a una economía más sostenible.
P.: En el plano de la relación con la Argentina, ¿hasta qué punto se ve afectado el vínculo entre ambos gobiernos por el caso Aerolíneas-Marsans?
J.C.: Son incidentes normales, que desde luego son problemáticos, pero no empañan las relaciones. Tenemos un código de conducta en el cual hay que defender y proteger los derechos adquiridos. Si alguien quiere quedarse con un activo tiene que pagar un precio justo. Defendemos los derechos de nuestras empresas, pero las relaciones son excelentes.
P.: ¿La defensa va más allá de los cuestionamientos que algunos han hecho sobre el manejo de la empresa durante la gestión Marsans?
J.C.: Los cuestionamientos deben demostrarse en una Justicia independiente. Aquí hay un debate; una parte dice que ha habido corrupción, la otra dice que no. Que lo diriman los tribunales.