29 de septiembre 2011 - 00:00

En paz.

En paz.
Parece imposible de creer, pero sucedió anoche en el estadio Olímpico de Pará, en Belém, donde se disputó el partido revancha del «Superclásico de las Américas». Los hinchas argentinos pudieron colgar sus banderas y alentar al equipo de Alejandro Sabella a pesar de estar rodeados por los simpatizantes locales. Hasta se respetó la entonación del Himno Nacional Argentino sin ningún silbido. La hospitalidad fue el denominador común de una jornada futbolística que debería repetirse partido tras partido.