16 de agosto 2022 - 00:00

En un Boca sin paz, siguen los escándalos

Riquelme estuvo hasta la madrugada del lunes y se reunió con el plantel. Dijo que cruzaron un límite y que le faltaron el respeto al público. Reapareció Mario Pergolini, con duras críticas a la dirigencia.

sin control. Luce el plantel de Boca tras las salidas del capitán Carlos Izquierdoz y el exentrenador Sebastián Battaglia: Benedetto y Zambrano se trenzaron a golpes el domingo en el Cilindro. La CD evalúa sanciones.
sin control. Luce el plantel de Boca tras las salidas del capitán Carlos Izquierdoz y el exentrenador Sebastián Battaglia: Benedetto y Zambrano se trenzaron a golpes el domingo en el Cilindro. La CD evalúa sanciones.

En Boca no hay paz. Primero fue la eliminación de la Copa Libertadores, después el despido de su entrenador Sebastián Battaglia, acto seguido la salida por la puerta de atrás de su capitán Carlos Izquierdoz; el conflicto con Agustín Rossi por la renovación de su contrato y el domingo por la noche explotó otra bomba: en el entretiempo del partido ante Racing, Darío Benedetto y Carlos Zambrano se trenzaron a golpes de puño.

Eso trajo como consecuencia la firme reacción del vicepresidente segundo Juan Román Riquelme, quien se reunirá con el Consejo de Fútbol para estudiar posibles sanciones, el dardo envenenado tirado en las redes sociales del exvicepresidente de esta misma comisión directiva Mario Pergolini y la posibilidad que el técnico Hugo Ibarra realice cambios para enfrentar mañana a Rosario Central.

Pero vayamos por partes. En público, Benedetto le recriminó a sus compañeros lo mal que estaban marcando. “Si nosotros estamos mirando la pelota cuando tiran los centros, nos van a hacer el gol boludo. Tomen marcas...”, se le alcanzó a leer en los labios cuando los futbolistas se agruparon en el círculo central.. Después, en la manga del túnel se agarró a golpes de puño con Zambrano. Ambos fueron separados y el peruano terminó con un ojo debajo de su pómulo y Benedetto con un rasguño en el cuello. En el vestuario los ánimos se tranquilizaron y Benedetto le pidió disculpas. Pero claro, todo se supo, como todo lo que ocurre en Boca.

Este altercado llegó a Don Torcuato, en donde Riquelme estaba viendo el partido. Una vez finalizado se acercó hasta la concentración y se reunión con todo el plantel tras la cena.

El vicepresidente del club les dijo que “cruzaron un límite”. Además, dejó abierta la posibilidad de que exista una sanción y agregó: “Le faltaron el respeto al hincha. Van camino a la puteada. Ustedes son futbolistas no boxeadores. De lunes a sábado pueden hacer lo que quieran, pero los domingos tienen que ser hermanos”. Si bien Ibarra en un principio dijo que “hubo una discusión en el entretiempo, pero no sé nada más que eso. No tengo la menor idea del motivo. Lo voy a charlar. No me preocupan estas situaciones, son parte del fútbol. Para mejorar, deben haber discusiones”, ya esta mañana estaba pensando en realizar cambios para mañana.

En el entrenamiento de ayer por la mañana en Casa Amarilla, el DT tuvo una charla con el plantel en la que le marcó que no puede repetirse lo del domjngo y siente que Benedetto se equivocó en reaccionar por una discusión de partido.

En tanto, de cara al juego con el Rosario Central de Carlos Tevez no hubo indicios del equipo porque los que fueron titulares realizaron tareas regenerativas. Pero Ibarra quedó muy conforme con los últimos 15 minutos y piensa que los ingresos de Cristian Medina y de Luis Vázquez le cambiaron la cara al equipo. Martín Payero y el propio Benedetto podrían perder su lugares en el equipo titular.

Pergolini, al cruce

Como si fuera todo esto poco, el ex vicepresidente Mario Pergolini volvió a apuntar contra la dirigencia del club tras la pelea al afirmar que “una institución es mucho más que momentáneos resultados”. “Suele suceder que cuando los maestros son maleducados, los alumnos también se comportan así. Lo mismo pasa cuando los dirigentes son maleducados y prepotentes, también así son sus dirigidos, porque es lo que reciben”, escribió Pergolini en su cuenta de la red social Instagram. Y añadió: “Una institución es mucho más que momentáneos resultados. Por eso, juzguemos a los que tienen la labor de llevar la dirigencia por lo que hace y se ve. No solo por defender una postura de quienes fueron para nosotros en otros tiempos y cruzarnos en discusiones tontas, sabiendo que todos queremos lo mejor para lo que amamos desde que nacimos”.

Sobre llovido, mojado. Lo concreto es que en Boca no hay paz.

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