17 de noviembre 2015 - 00:00

Enemigo rico que se hace fuerte con negocios oscuros

Damasco - El Estado Islámico (EI) es un grupo terrorista con unas posibilidades de financiación muy superiores a las habituales de una organización con sus características: aparte de los cobros por rescates, tiene acceso a infraestructuras estatales de las zonas que controla en Siria e Irak y se adueñó de la mayor parte de los yacimientos petroleros sirios lo que le posibilita la venta de crudo en el mercado negro.

Una de las principales fuentes de ingresos de la organización terrorista es la venta de petróleo extraído de los campos de Al Tanak y Al Omar al oeste de Siria. Según una reciente investigación realizada por el Financial Times, recauda alrededor de 1,5 millón de dólares diarios por la comercialización de crudo.

El petróleo es entregado en consignación a los intermediarios que lo cargan en sus cisternas para revenderlos en los mercados locales, entre los que se destaca el de Al Qaim, en la frontera con Irak, en las refinerías gestionadas directamente por el Estado Islámico, o, en su mayor parte, por operadores locales que se reparten los ingresos con los mismos yihadistas.

Este es el principal motivo por el que la Fuerza Aérea francesa fijó las refinerías como uno de los principales objetivos a golpear, para así cortar ingresos económicos.

Además, el EI recauda impuestos en su "califato", algo que los expertos estiman en otro millón de dólares al día. El Grupo de Acción Financiera en Contra del Lavado de Dinero (FATF), entre cuyos objetivos está ayudar a combatir la financiación de grupos terroristas, calificó el sistema de recaudación de los milicianos como una "extorsión sofisticada" a pequeños comerciantes y empresarios. Aquellos que no son musulmanes deben pagar un impuesto especial.

La venta de objetos y tesoros de la antigüedad implica, también, un ingreso importante de dinero. Expertos estadounidenses explicaron al The Wall Street Journal que el grupo podría llegar a ingresar unos 100 millones de dólares al año con esta práctica. Los rescates cobrados por secuestros generan el ingreso de otras decenas de millones.

Además, el grupo podría haber ingresado unos 318 millones de euros cuando tomó la ciudad de Mosul y accedió a su banco central. Esta cifra, sin embargo, no está confirmada.

En tanto, donantes privados de las monarquías del Golfo reunieron varios millones de dólares en los comienzos de la organización. Actualmente no se sabe si ese dinero continúa fluyendo.

Agencias DPA y ANSA

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