6 de octubre 2009 - 00:17

Ensayan pagar a alumnos en Francia para frenar ausencias

Como en muchos países, las escuelas francesas se enfrentan a la desmotivación de sus alumnos de nivel medio. El abandono escolar y la falta de incentivos son emergentes notorios, que fueron abordados en la película «Entre los muros», con Francois Begaudeau (foto) en el papel del docente batallador.
Como en muchos países, las escuelas francesas se enfrentan a la desmotivación de sus alumnos de nivel medio. El abandono escolar y la falta de incentivos son emergentes notorios, que fueron abordados en la película «Entre los muros», con Francois Begaudeau (foto) en el papel del docente batallador.
París - Nicolas Sarkozy se hizo famoso por implorar y por desear que los niños franceses se pusieran de pie cuando entrara el profesor en clase. Era su manera de reivindicar la educación, los valores y la jerarquía, aunque su discurso de investidura de 2007 no aludía a la insólita iniciativa que algunos colegios pusieron de moda ayer en la periferia de París: los estudiantes aplicados recibirán dinero en efectivo ... por asistir a clase.

Se trata de una medida experimental y localizada que pretende contener el problema del ausentismo escolar. Partiendo del prosaico y totémico «bote» (pozo común), cada aula concernida en el concurso podrá repartirse 2.000 euros cada seis semanas si los niveles de asistencia y de rendimiento colectivo se atienen a una cierta normalidad.

El dinero se divide entre los alumnos y se dedica a fines nobles predeterminados. Sea para financiar el carnet de conducir, el viaje de fin de curso, el material suplementario u otra suerte de actividades culturales convenidas por el claustro y el alumnado.

Quiere decir que una clase de buena conducta podría llegar a fin de año con 10.000 euros. Se espera que los estudiantes cumplidores «presionen» a los vagos y a los ausentes. También se presupone que el peso del «superbote» se convertirá en estímulo absoluto.

El experimento comenzó a desarrollarse en algunos colegios de Creteil (periferia parisina). El rector de todos ellos, Jean Michel Blaquier, admite la extravagancia de la iniciativa, pero también antepone el fracaso de todas las estrategias que se han emprendido hasta la fecha para luchar contra el problema del absentismo.

La ministra de Educación Superior, Valerie Pecresse, adoptó una posición de reserva y de incredulidad, mientras que la oposición socialista mantiene una actitud beligerante: «Lejos de responsabilizar a los alumnos, la implantación de esta medida alimentará un sentimiento de injusticia con un riesgo de incremento de la violencia en estos centros», dijo Jean-Paul Huchon en nombre del PS.

Mientras, tres sindicatos de docentes denunciaron la iniciativa por ser «contraria a los valores de la escuela republicana». El proyecto cuenta con el aval del ministro de Educación Nacional, Luc Chatel, y, si sus resultados son evaluados como positivos, podría extenderse a la mitad de las escuelas de formación profesional de la región de París.

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