27 de julio 2011 - 00:00

Ensayó rebote propio

Ensayó rebote propio
Visto el panorama exterior, lució como muy autóctono el rebote de tónica que se pudo concretar en nuestro mercado. Esta vez, después de transitar por un lunes depresivo no se concretó esa suerte de «reflejo condicionado» a que se habían aficionado los operadores globales. La partida en ascenso involucró muy tibiamente a algunos europeos, dejando aislado el derrape nuevamente en Grecia. Era difícil imaginar que después de una rueda netamente a la defensiva, donde el volumen realizado se convirtió en apenas un delgado vertedero de órdenes -no más de $ 24 millones-, se pudiera intentar, y concretar en el final del día, un porcentual nítidamente positivo. Y el Merval lo hizo...

Lo único que varió es el indicador de precios en las líderes mayores, pero con una base de negocios que no prestó apoyo decidido. El logro provino de fuerzas de la oferta que se contrajeron al máximo, como para permitir que con no más de $ 33 millones realizados el índice mejora al 1,13%. Mínimo de 3.329 puntos, máximo en 3.372, el cierre de 3.368. Pero las diferencias totales dejaron un tanteador muy apretado: con 28 alzas contra 24 papeles en retroceso. Por lo tanto, fue un desarrollo que contuvo aspectos para pesar de ambos flancos. Utilidad para evitar otro derrape, mostrar que Buenos Aires pudo generarse su propio clima, por oposición a referentes que se movieron en negativo. Hubo un franco polo alcista a través de acciones de energía -y del grupo Pampa- que tuvo a sus tres nombres del panel líder con alza de más del 3%. La gran nota descollante. La Bolsa, juguetona.

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