Entre Ríos discute la primera minoría el 27 de octubre

Edición Impresa

Entre Ríos - Tras cosechar el Frente para la Victoria entrerriano la victoria en las primarias del pasado 11 de agosto por la mayor diferencia lograda en el país por la fuerza -21 puntos-, la discusión en los hechos quedó trasladada a los referentes de la oposición, que pelean por la minoría en la Cámara alta: Atilio Benedetti, de la UCR, y Alfredo de Angeli, por el PRO.

Como en todo el territorio nacional, en la provincia mesopotámica se sintió una merma importante en el caudal del oficialismo. Sin embargo, el gobernador Sergio Urribarri -quien transita por su segundo mandato tras su holgado triunfo por 38 puntos en 2011, y ahora figura en la boleta como senador suplente- logró esa cucarda en el cuarto oscuro, en medio de una creciente notoriedad del distrito en la escena política nacional y un aumento en su exposición, como uno de los mandatarios preferidos de Casa Rosada y como potencial pretendiente a suceder los doce años de kirchnerismo que se cumplirán en 2015.

Por de pronto, De Angeli, el mediático representante del sector rural, llegó a la elección bajo el paraguas de Unión por Entre Ríos, una convergencia de partidos vecinales, agrupaciones del peronismo disidente y la figura de Jorge Busti -quien fuera tres veces gobernador-, encarnada en su esposa, Cristina Cremer, primera candidata en la lista de Diputados.

En las PASO del 11 de agosto, la lista encabezada por De Angeli dejó tercero -a dos puntos y medio- al candidato de la UCR, Benedetti, lo que es juzgado por los especialistas como un empate técnico e inclusive con un resultado inverso para los cargos de las diputaciones. Así, está todo por verse el 27 de octubre, cuando se jugará la parada definitiva.

En este marco, en el radicalismo creen que los 18.000 votos de diferencia para el cargo de senador son reversibles. La constatación de rispideces internas del partido por parte de los dirigentes (que salieron a suturar rápidamente) les permite mirar la elección -afirman- con cierto optimismo, en función de un congreso que se realizará en la ciudad de Paraná en las próximas semanas.

Allí esperan la presencia de Julio Cobos, Ernesto Sanz, Mario Barletta, Raúl Alfonsín y Oscar Aguad, entre otros, lo que augura una marcha sin fisuras hacia el 27 de octubre, en pos de intentar retener el cargo de senador que el radicalismo ostenta sin interrupciones desde 1983.

En tanto, por el lado del ruralista -admiten en su grupo cercano- miran con preocupación la situación en la que quedó el PRO en el escenario nacional (con poca representatividad), pero más todavía porque ven que los operadores porteños que estuvieron apuntalando la campaña de De Angeli volvieron sobre sus posiciones originales dispuestos a defender el territorio de la Ciudad de Buenos Aires, donde UNEN puso en jaque la elección de octubre, planteando un nuevo escenario para la sucesión 2015.

En el entorno del ruralista están conformes con la elección de agosto y manifiestan que "Alfredo traccionó la lista, convirtiéndose en el motor del conjunto". Consideran incluso que las posibilidades están intactas a pesar del corte de boleta que puede impulsar Busti, su socio. "Del bustismo no quedó nada lamentable; perdió por escándalo en su ciudad y la verdad es que para nosotros se va convirtiendo en una mochila de plomo", fustigó alguien que comparte varias horas diarias con el chacarero.

Más allá del optimismo, saben que los dos grandes partidos ajustarán su estrategia militante en las grandes ciudades (Paraná, Concordia, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay), que en la sumatoria resultaron favorables al ruralista y que suponen será un escenario difícil de repetir en octubre.

Dejá tu comentario