Los compromisos de Barbosa incluyen asimismo una cita con el premio Nobel de Economía en 2001, Joseph Stiglitz, y con varios altos ejecutivos de empresas del sector privado, como el presidente de Walmart Internacional, David Cheesewright, y el de Lloyds, John Nelson.
El viaje de Barbosa se produce en un momento crítico para la economía brasileña que, según las últimas proyecciones de analistas privados, se contraerá un 2,99% y tendrá una inflación del 7% en 2016, tras cerrar 2015 con una retracción del 3,71%, una inflación del 10,72% y un déficit récord en sus cuentas públicas.
Ayer, antes de partir hacia Suiza, Barbosa se reunió con Rousseff para pactar, según medios locales, la estrategia a seguir en Davos. De acuerdo con la estatal Agencia Brasil, el ministro presentará en el foro su hoja de ruta para salir de la crisis y hablará a ejecutivos sobre las oportunidades de inversión que ofrece el país, cuya depreciación de la moneda local puede atraer capital extranjero.
Barbosa es el tercer ministro brasileño de Hacienda que acude a Davos en tres años, después del viaje en 2014 del entonces responsable de la cartera, Guido Mantega, y en 2015 de Joaquim Levy, que dimitió en diciembre y que había presentado en el foro su plan para recuperar la economía nacional y la confianza de los mercados.
| Agencia EFE |


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