1 de octubre 2015 - 00:27

Envión a la norma antibuitres

Axel Kicillof
Axel Kicillof
El Senado debatirá la semana próxima el proyecto de ley que declara "de orden público" los "Principios Básicos de los Procesos de Reestructuración de la Deuda Soberana", iniciativa impulsada por el Gobierno que fue aprobada en la Asamblea General de las Naciones Unidas del último 10 de septiembre.

El texto legal, girado por el Poder Ejecutivo al Congreso, obtuvo dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, donde fue defendida ante los legisladores por el ministro Axel Kicillof.

El funcionario dijo que, una vez que sea aprobado el proyecto de ley, "no le quedará otra al próximo que gobierne la Argentina que negociar fuerte con los fondos buitre".

En los más de 90 minutos de exposición ante los senadores, Kicillof afirmó que "las Naciones Unidas ponen un camino de racionalidad en el rumbo perdido por el sistema económico internacional".

Para el ministro, los fondos buitre "no sólo ponían en riesgo el futuro financiero de la Argentina, sino de todo el sistema".

Según Kicillof, "la más clara muestra de que los organismos financieros multilaterales fueron impotentes en la tarea de ponerle un límite a la especulación financiera es la crisis financiera internacional que se desató en 2008".

El ministro también criticó al juez Thomas Griesa. "Lo que no pudo entender el juez Griesa quedó claramente de manifiesto en los principios básicos de la resolución aprobada por las Naciones Unidas".

No hubo en esta incursión de Kicillof en el Congreso grandes cruces porque se trata de una cuestión sobre la cual existe cierto consenso generalizado incluso con la oposición.

La resolución de la ONU, de carácter no vinculante, fue aprobada por 136 votos a favor, seis en contra y 41 abstenciones. Sus principios establecen que cuando una propuesta de reestructuración es aprobada por una amplia mayoría de tenedores de bonos, la minoría restante debe aceptarla y no puede apelar a otras instancias, como le sucedió a la Argentina con los holdouts que acudieron a los tribunales de Nueva York.

De ese modo se busca cerrarles el paso a quienes no entraron en las reestructuraciones que, siendo algo más del uno por ciento de los tenedores, pondrían en peligro todo el proceso de canje de deuda cuya aceptación voluntaria fue de alrededor del 92 por ciento.

Una vez que este proyecto sea validado por el Congreso, el último objetivo de Kicillof en cuanto a agenda legislativa será impulsar el Presupuesto 2016. Parada difícil, porque necesitaría activar el Congreso en pleno octubre con los legisladores en campaña.

Al mismo tiempo, dicho debate está directamente relacionado con el resultado de la presidencial ya que el Presupuesto por aprobar será el que domine el primer año de la próxima administración.

Dejá tu comentario