El Elefante no tuvo problemas para doblegar a Biei por 36 a 5
Hindú es perfectamente comparable con un barco rompehielos. Hace su trabajo - cuando las cosas se complican- con lentitud pero con poder y desgaste del rival y cuando el hielo es finito o desaparece la oposición, con sus motores a pleno es casi incontenible, imposible de frenar o detener por vías normales. El hielo debería ser demasiado grueso y por ahora, no hay equipo que haya podido ser una verdadera y real oposición durante los ochenta minutos. En el duelo de hermanos Camacho (uno en Hindú -Lucas- y dos en Biei -Joaquín y Ramiro-) hay que decir que uno por bando (dos de los tres) estuvieron presentes en el marcador.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.