17 de octubre 2011 - 00:00

Escuchas: juez define procesamientos por informes financieros

Norberto Oyarbide
Norberto Oyarbide
El juez federal Norberto Oyarbide definirá esta semana si procesa a los exjefes de la Policía Metropolitana Jorge Fino Palacios y Osvaldo Chamorro, por la supuesta utilización del programa Nosis para obtener información financiera sobre funcionarios y legisladores porteños.

Esta pesquisa forma parte de la causa de las escuchas ilegales, en la que Palacios es uno de los principales procesados por presunta asociación ilícita junto con el expolicía Ciro James, pero fue analizada aparte ya que el uso de este programa no es en sí un delito. Lo que se intenta determinar en este caso es si la información obtenida del Nosis fue usada como supuesto espionaje interno y si se violó la Ley de Inteligencia por esto.

Este tramo de la investigación surgió cuando el juez ordenó allanar en noviembre de 2009 la empresa de seguridad de Palacios, Strategic Security Consultancy, y el estudio jurídico de Chamorro. Las oficinas estaban una al lado de la otra y conectadas por una puerta interior. En una de las computadoras secuestradas del estudio, la Policía encontró una carpeta con el nombre «Osvaldo», que contenía informes financieros de Nosis sobre el jefe de Gabinete macrista, Horacio Rodríguez Larreta, y los legisladores opositores Silvia La Ruffa (entonces titular de la Comisión de Seguridad de la Legislatura porteña), Gonzalo Ruanova (integrante de la misma comisión) y Diana Maffia, entre otros.

Si bien el hallazgo no incidió demasiado en su momento en la situación de Palacios -quien ya tenía prisión preventiva por el rastreo de llamados con Ciro James, principal acusado en la causa- sí complicó a Chamorro, entonces jefe de la fuerza de seguridad porteña y quien días después fue reemplazado por el actual titular de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco.

La decisión de Oyarbide respecto de estos informes también dará un indicio respecto de cómo piensa encarar el proceso en adelante, especialmente en lo que respecta a la dimensión del caso.

Si los informes de Nosis son considerados como una supuesta forma de espionaje interno, y todos los vinculados a este tramo de la pesquisa son procesados, será una señal de que el magistrado podría profundizar en la hipótesis de que había una supuesta red de espionaje paralelo en la Ciudad, que se financiaba a partir de los recursos del Estado.

Éste fue uno de los argumentos bosquejados por el magistrado cuando procesó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por presunta asociación ilícita, pero tampoco ahondó demasiado en esa figura. Si, por el contrario, esa información es evaluada de manera acotada y algunos imputados son sobreseídos o se les dicta falta de mérito, podría significar que la investigación se está circunscribiendo a las escuchas irregulares en sí y el vínculo entre James y Palacios.

La definición de Oyarbide reactivará una pesquisa que estuvo prácticamente paralizada durante todo 2011, con recursos de apelación en la Cámara Federal en lo Criminal y Correccional y la Cámara Nacional de Casación. Por eso, más allá de lo que decida el juez, el proceso seguirá trabado en sus aspectos principales hasta que esos recursos sean resueltos. El último que avanzó en este sentido fue el rechazo de la Cámara Federal la semana pasada de un nuevo intento de recusación de Oyarbide, que había presentado la defensa de Macri y que confirmó un fallo anterior del tribunal de alzada en este tema.

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