El barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, estatal) otorgó a la formación que recogió el testigo del movimiento de los indignados una intención de voto directa del 17,6%.
El partido de Pablo Iglesias se sitúa así por delante del PSOE (14,3%) y del PP de Rajoy (11,7%), que a un año de las elecciones generales de las que saldrá el próximo Gobierno de España se hunde y cae a la tercera posición en medio de un clima de indignación y profundo malestar ciudadano por los escándalos de corrupción.
Nunca antes un partido de reciente creación había logrado en España algo parecido a lo de la formación del profesor universitario de Ciencias Políticas, de 36 años.
La encuesta del CIS confirma la tendencia de estudios de opinión anteriores y supone un duro golpe para el PP, porque se realizó antes de que se destapara hace 10 días el último caso de corrupción que sacude a la formación de Rajoy.
El domingo, una encuesta en el diario El País situaba a Podemos como virtual ganador de unos comicios con el 27% de los votos, 1,5 puntos porcentuales delante del PSOE y 7 del PP.
Pero esa sí se había realizado la semana en la que se destapó una red corrupta con la detención de 51 personas, la mayoría vinculadas al PP y cuyo presunto cabecilla era Francisco Granados, que fue número dos del PP de Madrid y también del Gobierno de la región.
El barómetro del CIS señala sin embargo que de haber elecciones ahora las volvería a ganar el PP con una estimación de voto del 27,5% (hace tres meses era del 30%) y sitúa a Podemos en tercer lugar con el 22,5% (frente al 15,3% anterior), por delante del PSOE (23,9% frente a 21,2%).
La diferencia entre intención de voto directa y estimación de voto viene marcada por el hecho de que no todos los encuestados declaran a quién van a votar. La intención directa recoge la opinión de los que sí lo dicen. Para llegar a la estimación se aplican sobre los datos procedimientos estadísticos basados en las demás respuestas, lo que se conoce popularmente como "cocina".
En cualquier caso y sin entrar en números concretos, lo que está claro es que los dos grandes partidos que gobernaron España después de la transición siguen cayendo y que la entrada de Podemos en el escenario pone fin al llamado bipartidismo.
Podemos inició hace unas semanas su institucionalización, fijando estructura, estrategia y código ético en un proceso abierto a todo ciudadano que quiso participar, algo insólito en España. Vencieron por abrumadora mayoría las propuestas de Iglesias, muy criticado por los grandes partidos por su cercanía ideológica con la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
| Agencia DPA |


Dejá tu comentario